Varios años después de su salida del banco de la Selección Chilena, Claudio Borghi realizó una profunda y sincera autocrítica sobre su llegada a la Roja.
El tetracampeón con Colo Colo reconoció abiertamente que asumir la conducción técnica del combinado nacional fue una equivocación motivada por ceder ante la presión de su círculo más cercano.
“Cuando estuvo la posibilidad de la Selección, yo me equivoqué. Yo acostumbro a escuchar a mi entorno; mi entorno quería Selección y yo no quería por ningún motivo”, confesó el entrenador en conversación con Nelson Osses y Ian Mac-Niven en el programa Fútbol y Parrilla
Entre sus principales razones para declinar la oferta en un inicio, Borghi explicó que sentía que no contaba con la experiencia necesaria para dirigir un combinado nacional y que el trabajo previo realizado por el cuerpo técnico saliente era sumamente difícil de igualar.

Claudio Borghi tuvo como base al Colo Colo que dirigió
La sombra de Bielsa y el peso de los códigos en el vestuario
El análisis del “Bichi” apuntó de lleno a la constante comparación mediática y popular con el proceso de Marcelo Bielsa, asegurando que el rosarino “dejó más viudas que la Segunda Guerra Mundial”.
Según el relato de Borghi, la exigencia del entorno era desmedida: cuando la Selección ganaba, el triunfo pertenecía a todos, pero ante cualquier tropezón, la responsabilidad recaía exclusivamente sobre su figura.
Asimismo, Borghi recordó el complejo episodio de su sanción de cinco partidos por un supuesto insulto a un árbitro —hecho que años más tarde el propio juez desmintió—.
El DT explicó que prefirió asumir el castigo en silencio por sus códigos de vida antes que culpar a alguien de su cuerpo técnico o vestuario, en este caso Miguel Pinto, aunque reconoce que ese debió ser el momento definitivo para dar un paso al costado.






