La goleada de Cobreloa por 5-1 ante Curicó Unido dejó una imagen para la posteridad: el debut de Youssef González (18) compartiendo cancha con su padre y capitán del equipo, Rodolfo González.

Tras el encuentro, el joven lateral relató cómo vivió esos minutos mágicos en el Zorros del Desierto, donde la concentración profesional se mezcló con el sentimiento familiar.

Youssef no ocultó la alegría que sintió al ver a su progenitor ingresar al terreno de juego a los 87 minutos. “Me salió una sonrisa cuando entró mi papá al campo de juego, me emocioné”, confesó el juvenil, quien de inmediato tuvo que retomar el foco competitivo.

Pese a lo emotivo del momento, el rigor del profesionalismo se impuso: “No hubo tiempo para nada, estábamos muy metidos en el partido. Mi papá solo me dijo que estuviera concentrado, no me dijo nada más”, reveló Youssef sobre las breves instrucciones que recibió de su compañero y padre en pleno pasto calameño.

En los libros de Cobreloa

El debut no pudo ser más perfecto: triunfo contundente, liderato para el cuadro de César Bravo y un hito que traspasa lo deportivo. Youssef es consciente de que lo vivido este sábado no es algo común en el balompié nacional.

“Mi familia está muy emocionada. No sé si esto pasó antes en el fútbol chileno, pero sé que quedamos en la historia de Cobreloa”, sentenció con orgullo el joven defensor. Con 7 puntos y un invicto que ilusiona, el cuadro minero ahora mira hacia el norte para su próximo desafío ante Iquique, con la satisfacción de haber regalado uno de los momentos más lindos del año