El fútbol paraguayo vive una de sus jornadas más negras. Lo que prometía ser el duelo más importante de la fecha entre Olimpia y Cerro Porteño se transformó en un escenario de guerra en las gradas del Estadio Defensores del Chaco, obligando a la suspensión definitiva del encuentro cuando apenas se jugaban 29 minutos del primer tiempo.
El árbitro Juan Gabriel Benítez tomó la decisión de detener las acciones debido a los violentos disturbios desatados en las Graderías Norte, sector ocupado por la parcialidad del “Ciclón de Barrio Obrero”.
El conflicto se originó tras un duro enfrentamiento entre los fanáticos y efectivos policiales, quienes utilizaron gases lacrimógenos y balines de goma para intentar controlar la situación.

Jornada terrorífica en el Defensores del Chaco
Refugio en el campo y solidaridad en medio del pánico
La desesperación se apoderó de las familias presentes. Ante la nube de gases y los proyectiles, cientos de hinchas de Cerro Porteño invadieron el campo de juego buscando refugio. En un gesto de humanidad en medio de la barbarie, hinchas de Olimpia asistieron a sus pares azulgranas para ayudarlos a escapar del epicentro del conflicto, aunque posteriormente también se registraron cruces y lanzamiento de proyectiles en el sector de Plateas.
Balance médico preocupante
El saldo de la violencia es alarmante. Según los primeros reportes hospitalarios, se ha confirmado el ingreso de 16 heridos al Hospital Barrio Obrero. Entre los casos más delicados se encuentran:
- Mujer embarazada: Una joven con 35 semanas de gestación debió ser atendida tras inhalar gases lacrimógenos.
- Herida de bala: Un joven de 20 años fue ingresado para ser tratado por una posible herida de arma de fuego.
La Asociación Paraguaya de Fútbol deberá determinar ahora las sanciones correspondientes y la fecha de reanudación de un partido que, por ahora, ha quedado en el olvido frente a la gravedad de los hechos.





