La ajustada caída de Noruega ante Inglaterra en los cuartos de final de la Copa del Mundo dejó una secuela sumamente compleja que traspasó los límites del terreno de juego. El foco de la controversia deportiva se instaló sobre el cierre de la primera mitad, en el minuto 44, cuando Noruega vencía transitoriamente a Inglaterra por 1-0.
En ese instante, Martin Odegaard metió un gran pase en profundidad para Alexander Sorloth, el ariete del Atlético de Madrid comandó el contragolpe en superioridad numérica junto a Erling Haaland frente a la marca de John Stones, mientras Declan Rice y Nico O’Reilly retrocedían a toda velocidad. Con el “Androide” perfilado frente al portero Jordan Pickford, la lógica del juego pedía una habilitación directa. No obstante, Sorloth ralentizó el avance buscando eludir a Stones. Su remate final terminó bloqueado por la zaga y en manos de Pickford; un fallo carísimo, dado que tres minutos después llegó el empate de Jude Bellingham.
El propio futbolista explicó su decisión al término del compromiso: “Doy un toque, levanto la vista y veo que Stones bloquea el pase. Luego doy otro toque. Espero a que él haga un movimiento en lugar de ser yo quien le obligue a hacerlo. Lo único que quería era pasársela a Erling, pero cuando vi que no podía, disparé”.
Pese a sus argumentos, el histórico goleador inglés Alan Shearer fue categórico en las pantallas de la BBC: “Sorloth debería haberle pasado el balón a Haaland con rapidez. Decidió no hacerlo y se topó de lleno con la defensa rival”.

Mal lo ha pasado el delantero Alexander Solorth luego de la eliminación de Noruega
Crueldad digital: Amenazas de suicidio y la respuesta de la familia
Lamentablemente, el debate estrictamente táctico mutó hacia agresiones intolerables en las plataformas virtuales. Lena Selnes, pareja del atacante y madre de sus dos hijos, se transformó en el blanco de una oleada de mensajes violentos y correos electrónicos persecutorios.
Los detalles de la alarmante situación y las determinaciones tomadas por el círculo familiar contemplan los siguientes puntos:
- Incitación al suicidio: La gravedad de los mensajes escaló a niveles inaceptables. Selnes expuso textos donde le exigían directamente al futbolista que “se quitara la vida”.
- Hostigamiento extremo: Otro de los escritos de odio instaba al jugador a hacer abandono inmediato de Noruega y a “tirarse desde lo alto de un acantilado”.
- La denuncia pública: La influencer, quien registra más de 40.000 seguidores en Instagram, rompió el silencio publicando las capturas de los ataques y ratificó que iniciará acciones legales inmediatas contra los responsables.
- El lamento de Solbakken: El director técnico nacional catalogó el suceso como trágico. “Lamentablemente forma parte de la realidad actual del deporte de alto nivel”, reflexionó el DT, aconsejando de paso a los elementos más jóvenes de la plantilla mantenerse totalmente desconectados de las redes sociales para blindar su integridad mental.






