La caída de Inglaterra ante la Selección Argentina por 2-1 en Atlanta sigue sumando capítulos de alta tensión en el cuadro europeo. Tras el vendaval de críticas que cayó sobre Thomas Tuchel por replegar al equipo con un esquema ultra defensivo, el capitán y referente de los Tres Leones, Harry Kane, fue el primero en dar la cara ante los micrófonos y no tuvo reparos en cuestionar la postura del cuerpo técnico sobre el pasto estadounidense.
“Estoy destrozado por los chicos, destrozado por todos: el equipo, el cuerpo técnico, la afición”, arrancó el artillero en conversación directa con la cadena BBC.
De inmediato, el delantero del Bayern Múnich apuntó a la alarmante falta de ambición tras la apertura de la cuenta lograda por Anthony Gordon: “Jugamos un buen partido durante la mayor parte del mismo. Cuando nos pusimos 1-0 por delante, pareció que intentábamos aguantar el resultado, lo cual, a este nivel, no es suficiente. Así que estoy destrozado porque hemos trabajado muy duro para llegar hasta aquí y los chicos lo han dado todo: cada gota de sangre, sudor y lágrimas”.

Harry Kane analizó la derrota de Inglaterra ante Argentina.
El análisis del asedio albiceleste y un consuelo histórico para el capitán
Al momento de analizar tácticamente cómo se les escapó el boleto a la gran final frente a España, Kane detalló el desgaste físico y la incapacidad de sostener las marcas frente a las variantes de Lionel Scaloni y la magia de Lionel Messi, quien asistió los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez: “Especialmente en la primera parte y al comienzo de la segunda, les presionamos bien, les metimos mucha presión en la zona alta del campo… Tras el gol, ya fuera porque ellos adelantaron más jugadores o porque nosotros no pudimos marcarles hombre a hombre, fueron oleadas y más oleadas”.
El goleador cerró su amargo análisis reconociendo la histórica sequía de títulos que persigue a su país: “Estos torneos te dejan agotado… Lo hemos demostrado a lo largo de las seis o siete semanas que hemos estado juntos, pero nos falta esa pieza final”.
Pese a la desolación de la derrota, la velada en Georgia dejó un hito imborrable para su bitácora personal. Al saltar a la cancha en Atlanta, Harry Kane disputó su partido número 121 con Inglaterra, superando de forma oficial a Wayne Rooney como el jugador de campo con más partidos jugados en la historia de los Tres Leones. El atacante quedó a solo cuatro compromisos de alcanzar el récord absoluto del histórico guardameta Peter Shilton (125 internacionalidades), un consuelo gigante en medio de una de las noches más tristes del balompié británico.






