La Copa del Mundo 2026 no tiene un solo segundo de descanso y la emoción liguera internacional se traslada de forma inminente al bando de los octavos de final. Esta vez es Paraguay la selección que desafía a la poderosa Francia en un choque de estilos que promete chispas sobre el césped estadounidense.
El presente logístico para el bando sudamericano es una locura total. La Albirroja dio un verdadero golpe a la cátedra en la ronda previa al resistir con el cuchillo entre los dientes durante 120 minutos ante Alemania y terminar venciéndolos en una dramática definición por penales. Ahora se les planta en frente un desafío muchísimo mayor ante Francia, apuntada como una de las máximas favoritas a quedarse con el título del planeta, pero por algo a Gustavo Alfaro le dicen de forma mítica “el cazador de utopías imposibles”. Todo el bando paraguayo se abraza a la fe en Filadelfia.
Por la vereda opuesta aparece un búnker que mete miedo por su arrolladora jerarquía colectiva e individual. Los galos vienen con un tranco muy sólido en el torneo, ganando con total comodidad cada uno de sus partidos y sin dejar una sola duda en la cancha. En los dieciseisavos de final eliminaron a Suecia sin despeinarse y ahora no quieren saber nada de problemas o excesos de confianza ante el bando paraguayo.
Sin embargo, en la interna de los europeos miran de reojo las pizarras previas. En este Mundial de las sorpresas absolutas, donde se vio cómo la cenicienta Cabo Verde tuvo contra las cuerdas de la prórroga a la mismísima Argentina, insistimos con fuerza: todo puede suceder en los 90 minutos. ¡Promesa de guerra civil en el pasto!





