El cuadro principal de los octavos de final de la Copa del Mundo arde en llamas, pero esta vez la verdadera batalla nuclear no se desató en el césped, sino en las oficinas de la FIFA.
La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) cuestionó duramente la polémica decisión de la FIFA de suspender la sanción de Folarin Balogun, quien quedó completamente habilitado para jugar ante Estados Unidos este lunes, asegurando de forma tajante que la medida contradice el reglamento del torneo.
El escándalo estalló luego de que la FIFA decidiera aplicar el artículo 27 de su Código Disciplinario para dejar en suspenso la suspensión de un partido que pesaba sobre el atacante, quien había visto la tarjeta roja directa ante Bosnia y Herzegovina.
Con esta polémica resolución, el ente rector dejó al atacante bajo un período de prueba de un año, permitiéndole saltar a la cancha en Seattle. A través de un comunicado de prensa destructivo, el búnker belga se declaró “asombrado” y despedazó los argumentos de Quilín internacional:
- La trampa del reglamento: Bélgica explicó que la FIFA se escudó en el período de prueba, pero que el artículo 66.4 del mismo Código establece expresamente que una expulsión con tarjeta roja implica una suspensión automática para el siguiente bando, tal como ocurrió con el resto de los expulsados del torneo.
- Pisotearon sus propias circulares: La RBFA recordó que el artículo 10.5 del Reglamento del Mundial 2026 ratifica el castigo automático. Para colmo, acusaron que esta misma instrucción fue reafirmada por la propia FIFA en la Circular N.º 16 enviada a los búnkers el 12 de mayo de 2026.

Folarin Balogun podrá jugar ante Bélgica
“Hicieron lo correcto”: Donald Trump mete la cuchara y enciende las redes
Con la tensión al rojo vivo de cara al choque del lunes, la polémica saltó directo a las altas esferas de la política norteamericana. Lejos de llamarse a terreno, la polémica decisión de la FIFA fue celebrada con todo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien escribió en su plataforma Truth Social que el organismo hizo “lo correcto” al revertir lo que calificó como “una gran injusticia” contra su selección.
El posteo de Trump no causó ninguna gracia en el continente europeo. Desde la interna de los “Diablos Rojos” avisaron que no se quedarán de brazos cruzados ante lo que consideran un atentado al Fair Play. La Federación Belga afirmó con dureza que está “investigando todas las opciones posibles” para proteger los derechos legítimos de los equipos, amenazando con extender esta guerra en los escritorios mucho más allá del resultado que deje el pasto de Seattle.





