La previa de las semifinales de la Copa del Mundo no solo se juega en las pizarras tácticas, sino también en las oficinas de las aerolíneas y los departamentos médicos de las federaciones.
El descanso durante la alta competencia asoma como un factor fundamental para las selecciones que siguen en carrera. Las variaciones de horarios, las temperaturas extremas y los kilómetros acumulados amenazan con hacer mella en las plantillas tras más de un mes de competencia intensa.
“Por suerte nosotros viajamos poco en comparación con otros equipos. ¡Pero eso no es porque nos hayan ayudado, eh! ¡Si salíamos segundos nos tocaba viajar por todos lados!”, transparentó con total honestidad el entrenador de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, al ser consultado sobre la trastienda del certamen. Los números respaldan sus palabras, desnudando una brecha abismal entre las delegaciones.
El cuadro trasandino cambió de campamento base a mitad de camino, arrancando en Kansas City para mudarse a Miami en la ronda eliminatoria. En su bitácora sumaron presencias en Kansas City, Dallas, Miami y Atlanta. Ahora, el plantel alista las maletas para despegar el próximo martes con rumbo a Georgia para la cita estelar.
En síntesis, todos los tramos volados por Argentina dan un total de 8.025 kilómetros.

Inglaterra a diferencia de Argentina, tuvo que ir a México y hacerle frente a la altura
La pesadilla de Inglaterra: Altura, dos países y ocho ciudades
En la vereda opuesta del bienestar físico se paran, de forma dramática, los Tres Leones. El conjunto británico se transformó, por una diferencia gigantesca, en el bando más damnificado por las oficinas de programación de la FIFA. Cuando viajen a Atlanta para medir fuerzas ante Argentina, Inglaterra habrá recorrido la impresionante cifra de 20.600 kilómetros sobre el césped virtual.
La bitácora de desgaste del cuadro comandado por Thomas Tuchel enciende las alarmas en el Viejo Continente:
- Un búnker estático pero sin localía: Inglaterra armó su campamento en Kansas City, a escasos minutos del búnker de Argentina, pero con la particularidad de que no disputó ninguno de sus seis partidos previos en dicha ciudad.
- Pasajeros frecuentes: Los dirigidos por Tuchel tuvieron que transitar por dos países y ocho ciudades diferentes, sumando kilómetros hacia Dallas, Boston, Nueva Jersey, Atlanta, Ciudad de México y Miami.
- El factor de la altitud: El estratega alemán alzó la voz antes de emprender rumbo a suelo Azteca para evidenciar la clara desventaja que significó competir a 2.240 metros sobre el nivel del mar. Las piernas inglesas llegan al límite para animar el Clásico planetario del próximo miércoles.






