Una de las grandes polémicas del partido entre Ñublense y Universidad Católica llegó al minuto 56, donde Nicolás Zalazar le pegó un pisotón al Cimbi Cuevas y le valió la tarjeta roja por parte del juez del compromiso, Fernando Véjar.
Tan solo diez minutos después vino una jugada similar, pero con un cruzado como protagonista del foul, en donde Ignacio Saavedra va con el pie al frente y pega un planchazo al volante de Ñublense, Lorenzo Reyes.
La acción, que a priori se podría interpretar como una tarjeta roja, no tuvo la misma sanción por parte de Véjar y solo fue sancionado con una tarjeta amarilla, lo que generó la molestia de los hinchas locales.
Otra de las quejas de los hinchas de Ñublense fue el perdonazo que Véjar le hizo a Gary Kagelmacher, quien se aburrió de cometer faltas y nunca vio la segunda amarilla que bien le podría haber valido salir expulsado del compromiso.
De esta manera, los hinchas de Ñublense siguen caliente por el arbitraje de Véjar, quien una vez terminado el compromiso recibió el reproche no solo del público, sino que también de todo Ñublense que le fue alegar por su pobre arbitraje.
