El ambiente del fútbol internacional se encuentra viviendo horas de total efervescencia tras el exitoso debut de la Selección de México en la Copa del Mundo 2026, donde vencieron por 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca.
Sin embargo, la trastienda de este estreno sumó un condimento inesperado que revivió uno de los fantasmas más grandes en la historia del balompié azteca. En las pantallas de la cadena de televisión ESPN, el histórico exarquero y capitán de La Roja, Claudio Bravo, rompió el silencio y desclasificó un secreto impactante sobre la recordada goleada por 7-0 de la Selección Chilena en la Copa América Centenario 2016.
Analizando la actualidad del combinado norteamericano en su debut como anfitrión, el hoy comentarista de televisión retrocedió las agujas del reloj exactamente diez años para recordar aquella mágica e irrepetible jornada del 18 de junio de 2016 en el Levi’s Stadium de Santa Clara. En ese compromiso de cuartos de final, el equipo dirigido por Juan Antonio Pizzi trituró sin piedad al “Tri” gracias a una noche inspiradísima de Eduardo Vargas —quien anotó un poker de cuatro goles—, un doblete de Edson Puch y una conquista de Alexis Sánchez.
Fiel a su estilo directo, el excapitán de la generación dorada reveló una dramática situación de ruego que se vivió dentro del terreno de juego cuando la diferencia en el marcador ya era una humillación catastrófica para los aztecas. “Recuerdo que nos pedían ‘por favor’, que bajáramos el pie del acelerador”, desparramó la bomba Claudio Bravo ante la sorpresa de todo el panel de ESPN, desnudando la impotencia de los futbolistas rivales en plena cancha.

Eduardo Vargas marcó cuatro goles en el triunfo sobre México
La extrema consecuencia médica del “Centenariazo”
Pero las confesiones del exguardameta del Barcelona y Manchester City no se detuvieron ahí. Bravo también sacó a la luz pública una desconocida y extrema consecuencia médica institucional que debió afrontar la Federación Mexicana de Fútbol producto del severo daño psicológico y la crisis de identidad que provocó la histórica paliza propinada por el “Equipo de Todos”.
“¿Supieron que México, después de esa derrota, estuvo con ayuda psicológica?”, lanzó como interrogante el exportero nacional en el panel, confirmando el tremendo impacto que causó La Roja en las entrañas de una de las derrotas más dolorosas en la historia de la selección mexicana.
Hoy, a una década de aquella humillación, la realidad le sonríe un poco a los aztecas, ya que la victoria por 2-0 ante Sudáfrica no solo significó un arranque con el pie derecho en su tercer Mundial como organizador, sino que además sepultó una nefasta racha de siete partidos inaugurales consecutivos en Copas del Mundo sin poder abrazar un triunfo.






