La Universidad de Chile vive horas de definiciones extremas. Con el buzo de interino, John Valladares ha decidido golpear la mesa y presentar una formación que mezcla la solidez defensiva que se extravió en las últimas fechas con un tridente ofensivo que ilusiona a la fanaticada azul. El objetivo es claro: recuperar terreno en la tabla y calmar las aguas tras una semana para el olvido en el CDA.

En la portería no hay dudas: Gabriel Castellón se mantiene como el guardián del arco estudiantil. La línea defensiva, en tanto, presenta el retorno de la confianza en los laterales con Fabián Hormazábal y Marcelo Morales, mientras que la zona de zagueros centrales estará compuesta por la dupla de Nicolás Ramírez y Franco Calderón, quienes tendrán la difícil misión de frenar el juego físico de los “piratas”.

El mediocampo azul apuesta por el equilibrio y la generación de fútbol. Lucas “Perro” Romero vuelve y será el ancla en la contención, escoltado por el despliegue de Israel Poblete y la presencia de Javier Altamirano, quien tendrá la responsabilidad de ser el nexo creativo y alimentar a un ataque que promete ser letal en el puerto.

La zona de delanteros es la que más miradas se roba. Ante la ausencia por lesión de Rivero y Lucero, Valladares apuesta por la experiencia internacional de Eduardo Vargas como eje de ataque. “Turboman” estará acompañado por la explosividad de Maximiliano Guerrero por una banda y el desparpajo del juvenil Ignacio Vásquez por la otra, conformando un tridente que busca velocidad y eficacia.

Lucas Romero será titular otra vez en la U.

Este 11 titular representa un retorno a las bases competitivas que la U mostró a principios de año. La presencia de Vargas como referente de área busca paliar la falta de gol de los últimos encuentros, aprovechando su jerarquía en momentos donde la presión sobre el plantel es máxima. Valladares sabe que no hay margen de error si quiere entregar el equipo en una posición expectante al nuevo DT.

El desafío no es menor. Coquimbo Unido en su casa siempre es un rival rocoso que sabe aprovechar las licencias defensivas de los equipos grandes. Sin embargo, la inclusión de nombres como Altamirano y Vásquez le da a la U una frescura técnica que se había perdido bajo el mando de Meneghini, apostando por un fútbol más directo y menos predecible.

La pelota rodará en el puerto y los ojos de todo el pueblo azul estarán puestos en este equipo de emergencia. Con un esquema 4-3-3 definido, la U de Valladares busca que el Sánchez Rumoroso sea el punto de partida de la resurrección en este 2026, dejando atrás los fantasmas de las lesiones y las polémicas administrativas.

El 11 de la U ante Coquimbo Unido

Gabriel Castellón; Fabián Hormazábal, Nicolás Ramírez, Franco Calderón, Marcelo Morales; Lucas Romero, Israel Poblete, Javier Altamirano; Maximiliano Guerrero, Eduardo Vargas e Ignacio Vásquez.