El futbol no es lo más importante en la vida, sino que es una herramienta muy productiva para llegar a los lugares más importantes de la misma. A través del deporte se pueden enseñar muchísmos valores.
Así como se le puede dar un valor positivo, el deseo por ganar a cualquier costo y la enorme llegada que tiene puede provocar que se trasmitan mensajes erroneos, que lo único que hacen es fogonear más violencia y tratar al balompié como algo “de vida o muerte”. Claramente esto no es así.
Cuando los niveles de pasión, cuando los niveles de amor enfermizo por el futbol rebasan los limites normales, salen especímenes como los de Nuevo León.
“Perder una final contra los Tigres en tu casa es COMO SI SE TE MURIERA UN HIJO” ����♂️
Háganme el cabrón favor. pic.twitter.com/v6qV6LkeZr
— Los Expulsados (@losexpulsados) October 15, 2019
En las últimas horas comenzó a circular un video de un aficionado de Monterrey que emitía una declaración vergonzosa y hasta destructiva para buena parte de la sociedad: comparaba la caída en la Final de la Liga MX del 2017 ante Tigres en el Estadio BBVA Bancomer con perder a un hijo.
Por suerte, el comentario fue repudiado. Esperamos que el protagonista (Juan Carlos Guerrero) se retracte y admita su exageración.
La sociedad de hoy no puede permitirse este tipo de declaraciones…




