Mientras el torneo Clausura 2022 se acerca a su final, cada día que pasa también acorta el plazo para que el empresario Jorgealberto Hank Inzunza venda la franquicia Querétaro como sanción de la Liga MX por los acontecimientos de violencia suscitados el pasado sábado 5 de marzo en el estadio La Corregidora en pleno partido entre los Gallos Blancos del Querétaro y los Zorros del Atlas.

Tras la obligación de vender la franquicia del Querétaro anunciada por Mikel Arriola, presidente de la Liga MX, de inmediato surgieron rumores de posibles compradores que apuntaban a los equipos Atlante y Morelia, actualmente en la Liga Expansión MX, también Cuauhtémoc Blanco, gobernador de Morelos, alzó la voz.

Pero el periodista de ESPN René Tovar hizo públicos tres potenciales y serios compradores de la franquicia del Querétaro. Uno de los aspirantes sería el empresario queretano Francisco Orozco, propietario de la empresa de internet y telecomunicaciones Nox quien mantendría al equipo en la entidad aunque también podría llevarla a Coahuila.

Una segunda alternativa está representada por el empresario Manuel Arroyo, quien se desenvuelve en el ramo de las Comunicaciones y es propietario de la televisora Fox Sports y del periódico El Financiero. Se presume que si concreta la compra del Querétaro no la movería del estado.

Y la tercera opción que maneja ESPN es la familia Fastlicht que ya incursionó en el futbol de primera división con el Veracruz en 2009 cuando se encontraba en la entonces Liga de Ascenso. Si esta familia adquiere al Querétaro podría llevárse al puerto jarocho que no tiene equipo de primera división desde que los Tiburones Rojos fueron desafiliados al término del torneo Apertura 2019.