Fue una semana tensa. En los programas deportivos y periódicos el tema era la continuidad de Enrique Meza como entrenador de la selección nacional. Las críticas hacia el futbol que exhibía México bajo su dirección técnica eran constantes e iban en aumento. La afición en general estaba descontenta y temía que el Tri no calificara al Mundial de Corea-Japón 2002. Con ese ambiente de pesadumbre, se vaticinaba una catástrofe.
Estados Unidos lideraba las eliminatorias del hexagonal de Concacaf con nueve puntos gracias a tres triunfos consecutivos, mientras que México apenas sumaba cuatro puntos como consecuencia de un empate y una victoria en tres juegos. Había que ganarle sí o sí a Costa Rica para acercarse a los estadounidenses. Y de paso para apaciguar al periodismo y serenar a los aficionados.
Ante la tensión que se vivía, los seleccionados cerraron filas para respaldar al ‘Ojitos’. Se asumieron como responsables de la situación, por lo que prometieron revertirla frente a los costarricenses. Con playeras que llevaban inscrita la leyenda “Profe Meza, estamos con usted”, los tricolores saltaron a la cancha del Estadio Azteca para demostrar que no había crisis.
¡Todos lo recordamos con dolor! ��
Han pasado 15 años desde Alemania 2006 �� donde Argentina eliminó a México en con un golazo de Maxi Rodríguez. Y ahora Oswaldo Sánchez ���� reveló en entrevista para la La Saga que tiene pesadillas por esa jugada. https://t.co/EFZ09ukE08 pic.twitter.com/tDrMU7Qydt
— Bolavip México (@BolavipMex) September 1, 2021
Sin embargo, la crisis se agravó. Un hecho impensable sucedió. Las tribunas del estadio enmudecieron con lo que jamás le había ocurrido a México como local en partidos eliminatorios: perder contra un rival en su propia cancha. Durante los minutos finales del juego contra Costa Rica, el frío de la incredulidad se apoderó de las tribunas y de los micrófonos en las transmisiones.
Pero en cuanto se escuchó el silbatazo final, estalló la furia. “Fuera Meza”, gritaron unos cuantos. Mientras tanto, otros miles más abuchearon a los jugadores. Uno de los más castigados con rechiflas y recordatorios familiares fue Oswaldo Sánchez, causante del gol que significó ‘el Aztecazo’, es decir, la derrota de 1-2 frente a los costarricenses.
La afición no perdonó ese error del arquero. Y un sector de la prensa, tampoco. Comenzó a pedirse su exclusión como titular y a exigir la inclusión de Óscar Pérez, portero que atravesaba un extraordinario momento con Cruz Azul en el ámbito internacional debido a la participación del equipo cementero en la Copa Libertadores.
El punto álgido de la animadversión colectiva hacia Enrique Meza y Oswaldo Sánchez culminó con el cese del ‘Ojitos’. Javier Aguirre fue el elegido para sucederlo con la obligatoria emergencia de clasificar al Tri a la Copa del Mundo. Una de las primeras medidas del ‘Vasco’ fue convocar al ‘Conejo’ Pérez para confiarle la portería; Sánchez fue relegado a la suplencia.
Perfilándose para ser el titular mundialista, Oswaldo debió resignarse con ir a la banca después de que Aguirre logró colocar al Tri en Corea-Japón 2002. El voto de la gente estaba con Sánchez hasta antes del Aztecazo, no obstante, tras aquel balón escupido al centro en beneficio de Hernán Medford, todo cambió.
Debido a una jugada, en este caso un mal rechace, Costa Rica no solamente le quitó el invicto a México en su territorio sino también la titularidad a un arquero en una Copa del Mundo.




