El jefe de la Organización Mundial Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, recalcó que “el Covid no terminó” y solicitó ayuda para luchar contra la pandemia después de que la agencia registró que las nuevas inyecciones cayeron pero que la muerte aumentó en todo el mundo la semana pasada.

Al lanzar una nueva campaña de 23.000 millones de dólares para financiar las gestiones de la OMS para una distribución equitativa de pruebas, vacunas y tratamientos para el coronavirus, Ghebreyesus indicó que las “enfermedades no tienen fronteras” y que la variante ómicron aseguró que “cualquier sensación de seguridad puede cambiar en un momento”.

El reporte epidemiologico publicado el martes por la noche señaló que la a variante ómicron era cada vez más dominante, hasta suponer casi el 97% de casos estudiados por la plataforma internacional de monitoreo GISAID. Poco más del 3% de las muestras eran de la variante delta.

En este sentido, la OMS aseguró que “la prevalencia de la variante ómicron ha aumentado en todo el mundo y ahora se detecta en casi todos los países”. “Sin embargo, muchos de los países que reportaron un aumento inicial del número de casos debido a la variante ómicron han reportado ahora un descenso en el número total de casos nuevos desde el principio de enero de 2022”, reveló.

Hasta el momento, la Organización registró más de 19 millones de casos nuevos de COVID-19 y unas 68.000 nuevas muertes en la semana entre el 31 de enero y el 6 de febrero. Como en todos los conteos similares, los expertos dicen que se cree que estas cifras están muy por debajo de lo real.

¿Cómo está la situación en cada continente?

El número de casos registrados disminuyó en las regiones de la OMS menos en el Mediterráneo donde aumentó 36%, con aumentos especialmente amplios en Afganistán, Irán y Jordania.

En Europa, los casos disminuyeron un 7% liderados por descensos en lugares como Francia y Alemania, mientras países de Europa oriental como Azerbaiyán, Bielorrusia y Rusia registraban incrementos.

En América, los casos disminuyeron un 36%. Estados Unidos continúa siendo uno de los países más afectados por el virus debido a que registró 1,87 millones de casos nuevos, un 50% menos que la semana anterior.