El estadio de Wembley fue testigo del vibrante encuentro entre Liverpool y Chelsea, el cual terminó igualado sin goles a lo largo de los 120 minutos, y que en la definición por penales los Reds se impusieron 6-5 sobre los Blues, en la competición de clubes más añeja del mundo.

Lo cierto es que durante el tiempo regular, los dos futbolistas, Mohamed Salah y Virgil Van Dijk, que son piezas claves en el esquema táctico del entrenador alemán, presentaron lesiones y tuvieron que abandonar el terreno de juego; hasta ese momento prendían las alarmas de cara al duelo final de la Champions League.

Pero en conferencia de prensa post partido, y post celebración, el director técnico dio un parte de tranquilidad: "hablé con ambos después del partido. Los dos están bien. Todo lo que sabemos es que no es gran cosa. Pero el próximo partido es el martes y eso es muy pronto. Yo creo que ambos estarán bien”.

Y es que claro de confirmarse una lesión de gravedad, pese a que no hay parte médico oficial del club; los jugadores serían bajas muy sensibles para el combinado inglés que desde ya se prepara para disputar el próximo 28 de mayo la final de la Liga de Campeones ante el Real Madrid.

Sobre el tema, el entrenador club finalmente indicó que: “entrenamos este domingo por la mañana. Si ellos me dicen que están completamente bien me sorprendería", ahí seguramente habrá información y exámenes médicos para determinar la gravedad de las lesiones de los futbolistas.