Para nadie es un secreto que los atletas comparten información, opinión y otros detalles con algunos de los periodistas deportivos más reconocidos del medio, pues es una práctica que existe desde los inicios de la competitividad.
Sin embargo, Kevin Durant quiso dar a entender que Chris Broussard, ancla de Fox Sports, mentía al asegurar que habían conversado más de una vez en privado, llegando incluso a exponerlo en las redes sociales señalando que”ni siquiera tenía su número de teléfono”.
Cap. Cap. Cap cap cap….u don’t have my number mannnnn https://t.co/uJhQjR74Zr
— Kevin Durant (@KDTrey5) May 22, 2019
Broussard respondió aseverando que los mensajes privados de Instagram y Twitter son lo mismo hoy en día y lo invitó a no pretender que estaba fingiendo. Durant, molesto porque Broussard había asegurado que un campeonato de los Warriors sin él sería su “peor pesadilla”, no reculó.
I see a little exaggeration there buddy, my worst nightmare?? U sure that this is the worst that it can get???
— Kevin Durant (@KDTrey5) May 20, 2019
Es por eso que el periodista optó por cortar este problema de una vez por todas y, en aras de proteger su credibilidad enel medio, reveló cómo efectivamente se había comunicado con Durant a través de las redes sociales en más de una oportunidad.
Broussard aseguró que no mostraría los mensajes por respeto a Durant y a los demás atletas conlos que mantiene comunicaciones constantes, finalizando con la promesa de continuar analizando, amando y respetando a Durant y ya su juego.
On @kdtrey5 situation:
In the past year, I have 60+ IG & Tw DMs from KD, mostly from 3 convos initiated by him spanning 5+ hrs each.
I won’t expose them out of respect 4 KD & others I text with.
I will continue to love, respect & pray for KD – & objectively analyze his game. pic.twitter.com/PBJwG67YKa
— Chris Broussard (@Chris_Broussard) May 23, 2019
El alero de los Warriors se ha hecho un muy mal nombre en la liga por este tipo de actitudes en las redes sociales y su poca apertura a los señalamientos, y cada vez, pareciera perder más el respeto de sus pares fuera del tabloncillo.





