En 2015 Steve Kerr tenía una decisión muy importante que tomar. Podía arriesgarlo todo y buscar la gloria en el Madison Square Garden con Carmelo Anthony y los New York Knicks, o probar su suerte con unos Golden State Warriors que apenas se colaban en playoffs.
En cinco años en la bahía, Kerr llegó a cinco finales de forma consecutiva y rompió todo tipo de récords, convirtiéndose en una leyenda de la franquicia después de ganar tres anillos de campeón.
Sin embargo, la realidad actual es completamente distinta, pues, sin sus principales referentes, los Warriors han sufrido palizas históricas y apenas han podido conseguir cuatro victorias en la temporada.
Es por eso que una facción de la prensa empezó a especular acerca de la continuidad de Kerr en el banquillo de los Warriors, pero, de acuerdo con Mark Brown – asistente técnico del equipo – no existe posibilidad de que lo despidan:
“Lo diré de esta manera: hay cero chance de que Steve sea despedido”, declaró Brown a NBC Bay Area Sports explicando que desde la dirigencia respaldan irrestrictamente al entrenador del equipo.
Ciertamente, Kerr se ha ganado el beneficio de la duda y la paciencia necesaria para dejarlo trabajar, a pesar de que el equipo pueda terminar con uno de los peores registros de su historia.




