Un 21 de noviembre de 1998, se estrenaba en Japón un videojuego tan ambicioso como ningún otro para la época, Legend of Zelda: Ocarina of Time. El título se convirtió en un clásico instantáneo, cuando en el momento de su salida se descubrió su modalidad en 3D y un traslado de las dos dimensiones como jamás se había hecho.

Ocarina of Time recorría las historias de Linken su lucha conGanondorf, el juego se desarrollaba en un mundo abierto de mazmorras interminable y una gran cantidad de enemigos sumamente logrados para combatir. Posteriormente, el juego tuvo un remakepara Nintendo 3DS dónde se remasterizóel juego y se lo adaptó a la tecnología de la consola.

La manera en la que el juego fue diseñado, producido y entregado hacen que se trate de un título que hasta el día de hoy es perfectamente jugablesin sentir que uno se encuentra probando un videojuego de dos décadas de existencia.

Hasta comienzos de 2018, Legend of Zelda: Ocarina of Time era el juego de la saga con mayor cantidad de ventas, que alcanzaban las 12 millones entre la versión original para N64 y la de 3DS. Sin embargo, la salida de Legend of Zelda: Breath of the Wildpara NintendoSwitch acabó por superarlo.