Tal como se esperaba, México se plantó como un duro escollo para Brasil en la primera mitad del partido que define un lugar en los cuartos de final del Mundial de Rusia.

Sin embargo, Neymar fue capaz de destrabar algunos de esos problemas con su capacidad individual y dejó en una gambeta clavados a dos defensores del Tri.

Claro que el último obstáculo del crack brasileño era nada menos que Memo Ochoa, el portero con mayor cantidad de paradas en lo que va de la Copa del Mundo.

Y el mexicano ganó el duelo, con un manotazo salvador que mantuvo las acciones 0-0.