A partir del 3-0 en La Fortaleza de Lanús, Úbeda se transformó, para mí, en el Gato Claudio. Sí, el director técnico de Boca tiene más vidas que un felino.
En el Xeneize, ya se preparaba para asumir el Kily González, pero el equipo del Sifón terminó goleando en la casa del Granate, en la casa del campeón de la Recopa Sudamericana.
Dos goles de Miguel Merentiel, jugaron juntos Leandro Paredes y Milton Delgado y lo hicieron bien, el técnico puso al pibe Aranda, Adam Bareiro jugó bien de 9 y Boca hizo su mejor partido en toda la era Úbeda.
Cuando lo estaban velando, Claudito metió una victoria que le asegura, por lo menos, una semana más como técnico de Boca, de cara al clásico contra San Lorenzo.
Lanús fue una sombra, no podía leventar las piernas y no existió. Pero eso no es culpa ni de Boca ni del propio Úbeda. Boca hizo lo que tenía que hacer.
Ah, el técnico hasta sacó pecho y tuvo tiempo de chicanear a los de River. Que en la tribuna de Boca había mucha gente, no como en la de River en Mendoza.
Señores, sépanlo: es el Gato Úbeda, que será el director técnico de Boca, por lo menos, hasta el miércoles que viene.
