El reloj ya marcaba el tiempo de descuento y el insólito penal de Jhonatan Candia le dio una chance de oro a Atlético Tucumán: si convertía, volvía a ponerse a un punto de Boca. Sin embargo, Gaspar Servio se vistió de héroe y le tapó el remate para que se festeje en Buenos Aires.

El arquero de Rosario Central, formado en River pero reconocido hincha del club de la Ribera, fue noticia tras el empate y el motivo va más allá de su atajada. Apenas terminó el encuentro, el 23 fue a buscar a Ramiro Carrera, le dijo un par de cosas y hasta terminó ligando un cachetazo. Luego pasó por los micrófonos…

Al ser consultado por lo que había sucedido, Servio habló sin filtro: “Hay que tener códigos acá en el fútbol. En el penal me dijo que ellos estaban peleando el campeonato y nosotros por nada, pero nada… Hay que estar tranquilo. Le dije que tenía toda la presión, que se jugaba todo en ese penal. Hay que tener huevos para patear los penales y meterlos”. ¡Durísimo!

Un par de minutos después llegó la respuesta del jugador del Decano: “Él me dijo ‘mirá dónde estás jugando’ por Atlético Tucumán y yo le respondí que estaba peleando el campeonato. Es muy feo que diga las cosas cuando terminó el partido. Después me vino a buscar a mí para decirme que era un cagón. Él también erró (vs. Boca en este torneo). Me parece que le gustan las cámaras, es un fantasma”.