La Copa Argentina es un torneo caracterizado por los batacazos constantes que dan los equipos del ascenso ante los de Primera y también por contar con la presencia del público de ambas hinchadas. Sin embargo, de vez en cuando hay algún escándalo que termina dando que hablar. Esta vez los protagonistas fueron Tigre y Los Andes.
Originalmente, ambos equipos debían medirse ayer a las 19:30 en la cancha de Lanús. Sin embargo, Diego Kravetz,Jefe de Gabinete y responsable del área de Seguridad del Municipio de esa ciudad, manifestó un día antes que iban a “agotar todas las instancias” para que el compromiso no se juegue ahí, ya que era “un partidode alto riesgo que perturba la tranquilidad de nuestros vecinos”. ¿El fundamento? No querían barras de Los Andes en la zona. Por eso, a última hora trasladaron el compromiso al estadio de Deportivo Morón.
Luego de esa mudanza a último momento, Aprevide definió que el encuentro fuera a puertas cerradas, y ahí fue cuando el Milrayitas emitió un contundente comunicado. “Nuestro Club no irá donde no pueda ir su gente”, fue la postura del equipo de la Primera B Metropolitana.
Mientras tanto, Tigre hizo lo suyo: viajó, se presentó en el Nuevo Francisco Urbano, entregó la planilla, publicó la formación en sus redes y esperó a que el árbitro Lucas Comesaña suspendiera el encuentro por la ausencia del equipo rival. Ahora, el informe del juez quedará en poder del Tribunal de Disciplina, que le daría al Matador el pase a 16avos. Papelón…
