El partido entre Paraguay y Turquía por la segunda fecha del Grupo D del Mundial 2026 ya tiene asegurado un lugar en los libros de historia de la FIFA. No por cuestiones meramente tácticas o futbolísticas, sino porque fue el escenario de la primera aplicación oficial de la denominada “Ley Prestiani”, la modificación reglamentaria que prohíbe a los futbolistas cubrirse la boca al dirigirse a un rival durante una discusión dentro del campo de juego.
La víctima del estreno fue Miguel Almirón, cuando en el tercer minuto de descuento, con Paraguay ganando 1-0, se produjo una infracción que derivó en un pequeño tumulto entre futbolistas de ambos equipos. En medio de las protestas y cruces verbales, el delantero paraguayo se tapó la boca con su mano derecha para intercambiar palabras con el defensor turco Mert Müldür.
Pese a su sutileza, el gesto no pasó desapercibido y provocó la reacción inmediata de los turcos. Conscientes de la vigencia de la nueva normativa, comenzaron a reclamar la intervención arbitral y exigieron una sanción. Luego de las protestas, el VAR revisó las imágenes y convocó al árbitro Iván Barton, quien observó la secuencia en el monitor y tomó una decisión histórica: mostrarle la tarjeta roja directa al futbolista paraguayo por incumplir la nueva normativa.
Curiosamente, no es la primera vez que Almirón queda involucrado en una situación inédita durante este Mundial. En la derrota de Paraguay frente a Estados Unidos por la primera fecha, también fue protagonista de una de las nuevas herramientas arbitrales implementadas por la FIFA.
En aquella ocasión, el neerlandés Danny Makkelie había amonestado al estadounidense Tim Ream por una supuesta infracción sobre el paraguayo, pero una revisión posterior del VAR detectó que ni siquiera había existido contacto. Tras observar las imágenes, el juez anuló la tarjeta por confusión de identidad al sancionar y terminó amonestando a Almirón por simulación, además de anular el tiro libre a favor del conjunto de Gustavo Alfaro.
Ley Prestianni: qué es y cuál es su origen
Vale recordar que la regla fue incorporada este año tras el polémico episodio que protagonizaron Gianluca Prestiani y Vinicius Junior durante la temporada europea. En aquel duelo entre Benfica y Real Madrid por Champions League, el brasileño denunció haber recibido un insulto racista por parte del argentino. Sin embargo, la investigación nunca pudo determinar con certeza los dichos debido a que el ex Vélez cubrió su boca durante el cruce con el brasileño, impidiendo cualquier lectura labial o prueba visual concluyente.
Ese vacío probatorio llevó a la FIFA a impulsar un nuevo reglamento. Por eso, implementó una norma que impide a los jugadores taparse la boca cuando dialogan o discuten con adversarios, árbitros o integrantes del cuerpo técnico rival, siendo las conversaciones con compañeros o entrenadores propios la única excepción. El fin último de la medida es evitar situaciones ambiguas y facilitar la identificación de posibles insultos discriminatorios, amenazas o agresiones verbales.
Almirón, quizás por costumbre o por la intensidad del momento, terminó convirtiéndose en el primer jugador sancionado bajo esta nueva reglamentación. Todo debido a un cruce propio de las pulsaciones que requiere un partido caliente de una Copa del Mundo, pero que terminó transformándose en un antecedente histórico para el el planeta del fútbol.





