Se terminó el Mundial 2026 y dejó postales imborrables, emociones de todo tipo y una nueva confirmación de que la pasión del pueblo argentino por la Selección Argentina no conoce límites. La Albiceleste volvió a disputar una final y movilizó a millones de hinchas, tanto en Estados Unidos como en cada rincón del país, donde cada partido se vivió como una verdadera fiesta.
Con el objetivo de retratar esa pasión desde una mirada federal, dos documentalistas argentinos emprendieron un viaje por las rutas del país a bordo de una camioneta. En cada partido del Mundial eligieron un destino diferente para compartir la experiencia con los hinchas locales y registrar cómo se vive el fútbol en cada comunidad. Así nació “Una misma camiseta”, un documental que refleja la manera en que la Selección une a los argentinos más allá de las distancias, mostrando historias, costumbres y emociones que convergen bajo un mismo sentimiento.
Ignacio Roviralta y Maximiliano Pérez De Villa, los protagonistas de esta historia, empezaron la Copa del Mundo viviendo el primer partido de la Selección Argentina en la Villa 31, en pleno corazón de la Capital Federal. Luego fueron recorriendo el país a lo largo y a lo ancho hasta culminar el evento futbolístico más importante del planeta, acompañando a La Scaloneta contra España en pleno Obelisco.
La historia es difícil de resumir en unas pocas palabras. Cada parada dejó anécdotas, encuentros y experiencias únicas que solo pueden comprenderse en profundidad viendo los primeros capítulos del documental, que compartimos a continuación.
Primera Fase: de Villa 31 a Rio Pilcomayo
El punto de partida fue la Villa 31, en pleno Capital Federal, donde Nacho y Maxi palpitaron Argentina vs Argelia junto a Fernando Álvarez de Celis, de la Fundación Tejido Urbano, y otros pintorescos personajes de ese clásico barrio popular de Retiro.
Tras el triunfo, Nacho y Maxi emprendieron viaje hacia Malargüe, en el sur de Mendoza. Allí fueron recibidos por una solitaria familia de criadores de cabras, con quienes compartieron el encuentro frente a Austria, en un escenario rural que reflejó otra forma de vivir la pasión por la Selección.
La siguiente escala los llevó al norte del país, entre Jujuy y Salta, a orillas del Río Pilcomayo. En ese rincón donde las comunidades wichí conviven muy cerca de las fronteras con Bolivia y Paraguay, disfrutaron del triunfo de Argentina frente a Jordania, mientras seguían descubriendo historias y paisajes que enriquecían el recorrido.
Fase eliminatoria: de Formosa al Canal de Beagle
El viaje continuó hacia Formosa, con el objetivo de conocer a los últimos gauchos de la región. Allí les tocó vivir el sufrido cruce de dieciseisavos de final frente a Cabo Verde, un rival inesperado en un entorno tan agreste como cautivante. La Scaloneta seguía ganada; Nacho y Maxi seguían avanzado.
Con la clasificación asegurada, el siguiente desafío fue Egipto. Para ese partido, los documentalistas llegaron a la provincia de Buenos Aires, donde compartieron la jornada con los integrantes de la Fundación Espartanos, organización que promueve la reinserción social a través del rugby pra compatriotas privados de la libertad. Entre abrazos, festejos y emoción, volvieron a celebrar una victoria argentina.

Los cuartos de final marcaron un nuevo cambio de paisaje. La camioneta quedó estacionada por unos días y el viaje continuó en avión hacia Río Grande, en Tierra del Fuego, para luego recorrer la zona del Canal Beagle. En medio de la nieve y las bajas temperaturas, Argentina consiguió otra victoria y aseguró su lugar entre los cuatro mejores del Mundial. El próximo rival sería Inglaterra. Nacho y Maxi seguían avanzando.
Frente a los ingleses, en El Chaltén
La penúltima escala fue El Calafate y los imponentes paisajes de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz. Allí, mientras conocían el trabajo que realizan los guardaparques nacionales para preservar uno de los patrimonios naturales más importantes del país, vivieron una de las jornadas más intensas del viaje. La victoria frente a Inglaterra, resuelta en los últimos minutos gracias a una enorme actuación de la Selección, desató la emoción de Nacho, Maxi y de todos los chaltenses que compartieron ese momento inolvidable.
La final, en el Obelisco
Y el cierre, que no tuvo broche de oro deportivo, pero sí documental, fue la gran final vs España desde el mismísimo Obelisco en Capital Federal. Los documentalistas plantaron sus cámaras, sus drones y lograron captar el orgullo y el agradecimiento de un pueblo futbolero como ningún otro. Argentina no logró salir campeón frente a España, pero la pasión se hizo presente, y todo quedó registrado para “Una misma camiseta”.
El recorrido de Nacho y Maxi es mucho más que un viaje por la Argentina. Es el retrato de un país que vive el fútbol con una intensidad única, sin importar las distancias, los paisajes o las costumbres. A lo largo de miles de kilómetros, lograron abrir las puertas de algunos de los rincones más increíbles del territorio nacional para mostrar cómo se siente el Mundial en la piel de distintos argentinos, todos unidos por una misma pasión.
“Una misma camiseta” es un homenaje a esa identidad compartida que trasciende fronteras y demuestra que, cuando juega la Selección, el país entero late al mismo ritmo.
Los primeros capítulos ya están disponibles y muy pronto podrán disfrutar de la serie completa en el canal oficial de Magnetic Vision TV: https://www.youtube.com/@MagneticVisionTV





