Boca sumó un nuevo papelón. En el lapso de un año y medio, el equipo de la Ribera tuvo cinco eliminaciones consecutivas en La Bombonera, ante Alianza Lima, Independiente, Racing, Huracán y la de esta noche frente a Universidad Católica por la Copa Libertadores.
La acumulación de fracasos en el Mundo Boca simbolizan un fin de ciclo de varias aristas, entre las que se encuentran su DT, Claudio Úbeda, quien se mantuvo firme en su puesto en la conferencia de prensa posterior a la eliminación contra Cruzados a pesar de que su contrato vence a fines de junio.
Más allá de la cuestión del técnico, de Juan Román Riquelme como presidente y de todo lo institucional, la purga también tiene que llegar al plantel y varios deben marcharse del Xeneize. Algunos con mayor continuidad, otros como un recambio que demostró no estar a la altura, y otros relegados completando la plantilla sin sentido.
Empezando de atrás para adelante, Javier García tendrá que dar un paso al costado, a pesar de su rol de referente. Sin Marchesín por lesión, Boca necesita un arquero que pelee el puesto con Leandro Brey. En la defensa, los dos laterales derechos cumplieron un ciclo. Ni Juan Barinaga ni Marcelo Weigandt demostraron estar en condiciones de ser futbolistas xeneizes. Incluso, los dos perdieron el puesto con Malcom Braida. Nicolás Figal, con más de cuatro años en el plantel y hoy una variante sin grandes luces, también debería dar un paso al costado.
En la zona de los volantes, el recambio falló: Williams Alarcón, Lucas Janson, Agustín Martegani, y Tomás Belmonte, pese a algunos puntos moderados, nunca pudieron demostrar con la camiseta de Boca ni siquiera como parte de un equipo B. Mismo caso para Alan Velasco, quien cargó con el peso de los 10 millones que costó su pase desde un primer momento, sumando a ello el penal errado contra Alianza Lima.
Edinson Cavani, por cuestiones físicas y salariales, debería dar un paso al costado a seis meses de la finalización de su contrato. En todo el semestre apenas pudo jugar dos partidos en el semestre, sin completar los 90′ en ninguno de ellos. Milton Giménez es otro que deberá replantearse su futuro, ya que demostró no estar a la altura de la 9 de Boca. Y Zeballos, prácticamente de salida, también cumplió su ciclo en el club en el que surgió.
Por último, los tres casos más insólitos: Juan Ramírez y Nicolás Orsini, que siguen entrenando en el club como futbolistas apartados, deberán marcar su salida definitiva de Boca. Y el caso de Kevin Zenón es el último. El ex Unión casi no sumó minutos en la temporada, a pesar de que fue convocado en múltiples ocasiones, además de ir al banco de suplentes durante gran parte de la temporada. Al no tener minutos, deberá buscar nuevos horizontes.
Boca cerró de la peor manera un semestre que pintaba bien. Con el triunfo en el Monumental como único estandarte positivo, el Xeneize termina la primera parte del 2026 sin Apertura, sin Libertadores y con el consuelo de la disputa de la Copa Sudamericana en el segundo semestre. Un fin de ciclo para varios, que tendrá que profundizarse para revertir la situación.





