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Toti Pasman

Errores para que Ponzio tome nota: Huracán se llevó más premio del merecido ante River

El Millonario cayó en el Monumental ante Huracán en una noche torcida. La temprana lesión de Thiago Almada descolocó a Leo Ponzio, quien falló en los cambios.

Errores para que Ponzio tome nota: Huracán se llevó más premio del merecido ante River
© GettyErrores para que Ponzio tome nota: Huracán se llevó más premio del merecido ante River

Fue una noche donde River pagó caros los errores y se quedó con las manos vacías. En lo que fue la pérdida del invicto para Leo Ponzio como entrenador, el Millonario cayó ante un Huracán que, si bien no mereció llevarse los tres puntos, supo golpear en los momentos justos de la mano de un DT como Diego Martínez, que ya se acostumbró a ganarle a los grandes en este campeonato.

El error táctico tras la lesión de Almada

Hay que decir la verdad: fue un partido para el aprendizaje de Ponzio, que hoy falló en los cambios. La estantería se le vino abajo a los cinco minutos con la inesperada lesión de Thiago Almada.

En lugar de privilegiar el funcionamiento del equipo y apostar por jugadores de esas características, como Juan Cruz Meza o Lautaro Pereyra, el DT mandó a la cancha a Lucas Beltrán simplemente por el peso del nombre y su chapa de goleador. Esto generó un efecto dominó negativo: obligó a sacar del área a Angelito Correa, incomodando al hombre más desequilibrante que tiene River.

A pesar del desajuste táctico, el nivel de Correa fue superlativo. Literalmente, hizo jugar a River todo el partido. Tiene una facilidad pasmosa para frenar, hacer pasar de largo a los rivales y patear al arco. Desde el Burrito Ortega que no veían enganches en River como los de Correa. Hasta le sacaron un tiro libre del ángulo, obra de una atajada monumental de Galíndez.

El otro pilar del equipo fue Gonzalo Montiel. El lateral es un verdadero Terminator: corre, mete, asiste y parece no cansarse nunca. Por el talento de Correa y el corazón de Montiel, River se mantuvo con vida hasta el último minuto.

El Globo se llevó un premio demasiado grande. Abrió el marcador con una jugada fortuita: un centro de Cortés que picó, generó dudas en el arquero y se terminó colando por el segundo palo.

La gran joya de la noche fue el golazo de Lucas Blondel. El lateral entró solo, le ganó la espalda a Vera, se filtró entre Martínez Quarta y Otamendi, y facturó en el Monumental. Un grito que resonó fuerte en La Boca: fue un gol dedicado a Riquelme y a Úbeda, quienes no lo tuvieron en cuenta en el Xeneize.

Por otro lado, el arbitraje de Facundo Tello dejó muchísimo que desear y encendió las alarmas en Núñez. Le perdonó la vida a Ibáñez tras un topetazo tremendo sobre Montiel, que luego debió ser roja por doble amarilla, y también obvió una tarjeta clara para Pereyra por un golpe a un delantero de River en el primer tiempo.

En el aire del Monumental quedó flotando una duda preocupante: ojalá el juez no esté contaminado ni perturbado por la actual guerra política entre Di Carlo y Chiqui Tapia en la AFA.

Al final, Ponzio quemó las ventanas muy rápido en el primer tiempo y lo terminó pagando caro. Perdió el invicto y se equivocó, pero sin dudas se lleva un “curso acelerado” que le servirá un montón para su naciente carrera como entrenador.