Estoy un poco asombrado después del papelón de Boca en el Bajo Flores, consumando una goleada histórica en contra por 3-0 ante Deportivo Riestra en su debut en el Torneo Clausura.
En ese contexto, muchos se preguntan si estuvo bien el Vasco Arruabarrena en decir que los jugadores no tuvieron ganas. Estuvo bárbaro. Los tiene que prender fuego a los jugadores de Boca.
Es que perdieron 3-0 en la cancha de Riestra y no están a la altura de la camiseta de Boca. No merecés vestir la camiseta sagrada, la azul y oro, la camiseta de Boca que tan bien representaste, Vasco Arruabarrena.
A ver, para que te des cuenta, vos que por ahí sos pibe, Arruabarrena fue, para mí, de los tres laterales izquierdos más importantes de la historia de Boca, junto con Silvio Marzolini y Enrique Hrabina. Dejaba la vida en cada pelota. Además, es hincha y quiere la camiseta.
Los jugadores deberían salir y pedirles disculpas a los hinchas. Se comieron tres contra Deportivo Riestra. ¿Qué es eso de tener tanta comprensión con el futbolista, de cuidarlo tanto?
Boca gastó millones en Álvaro Montero, el arquero, que estuvo muy flojo hoy. Gastó millones en un montón de jugadores para comerse una goleada ante Riestra. Fue un papelón.
Bien, Vasco, bien. Obviamente, mal el equipo que armó, mal la derrota 3-0, pero bien sentir el fuego sagrado, que le duela perder, que le duela este papelón. No como a los jugadores, que dejaron correr toda la cancha a Alexander Díaz con la pelota para el tercero.
¡Prendelos fuego, Vasco, prendelos fuego!





