“La vida no es la misma sin fútbol”, dice aquella canción de Jáuregui que fue la cortina de uno de los programas más emblemáticos de la historia de la televisión, al menos en lo que respecta al deporte. La vida no es la misma sin Estudio Fútbol, por lo menos sin la versión diaria del programa que se emitía en TyC Sports entre las 13 y las 15.30, que tenía a Alejandro Fabbri como conductor y un panel con figuras de la talla de Horacio Pagani.
Bolavip se contactó con estas dos piezas fundamentales de aquel Estudio Fútbol y ambos recordaron la era dorada del programa. Una entrega diaria que buscó salir del escándalo, de los cruces sin sentido, del periodismo barrabrava -tan común en la actualidad- ya que en este espacio se analizaba, se profundizaba, se salía de aquel esquema en el que el 95% es sobre River y Boca.
En Estudio Fútbol había debate, análisis, el clásico Ping Pong, entrevistas, historias de clubes y un diferencial: darle espacio a todos los equipos. Alejandro Fabbri y Horacio Pagani son dos referentes absolutos del periodismo deportivo argentino. Estilos diferentes, pero que se complementaban muy bien al aire. Ambos dialogaron con Bolavip y recordaron los mejores años de aquel programa que marcó un antes y un después.
-¿Cuál es tu primer recuerdo de Estudio Fútbol?
-Fabbri: No recuerdo exactamente en qué mes empezamos, pero fue uno de los programas que hice en una etapa en la que también estaba en el noticiero, cubriendo otros programas y partidos los fines de semana. Estudio Fútbol siempre fue un espacio más tranquilo, lejos de la urgencia de la noticia del día, donde se podía charlar con mayor profundidad. Fue una de las pocas cosas en las que insistí y me dieron bola: no quería hacer un programa de Boca y River, que ya en esa época empezaba a asomar. Logramos tener corresponsales en Rosario, Córdoba, La Plata y otros lugares. Cuando jugaba Huracán de Tres Arroyos, Tiro Federal o Crucero del Norte, intentábamos tener información de esos equipos. Por mi condición de hincha de un equipo de barrio, siempre defendí esa idea: no era justo ni interesante hablar solo de los mismos de siempre. Tuvimos la buena idea de incorporar exárbitros como Javier Castrilli y Horacio Elizondo, y exjugadores como Gabriel Calderón y Gustavo Barros Schelotto. Ellos nos ayudaban a ver lo que nosotros no veíamos desde afuera. Recuerdo Estudio Fútbol con mucho cariño.
-Pagani: Lo primero que se me viene a la cabeza es que fue mi lanzamiento para la televisión, después de haber sido periodista de gráfica durante más de 40 años en Clarín, fue mi irrupción en la televisión, algo que no había ocurrido en mi carrera hasta entonces.
-¿Crees que Estudio Fútbol cambió la manera de debatir sobre fútbol?
-Fabbri: Creo que no cambió tanto la forma general, pero sí marcó un estilo diferente. Nosotros hacíamos lo que nos parecía correcto. Yo era más “purista” que mis compañeros: quería más historias, más análisis, menos barullo. En esa época, nuestro canal se diferenciaba de otros. Traíamos exárbitros como Elizondo o Castrilli para analizar jugadas (una especie de VAR en vivo) y exjugadores que daban su visión desde el campo, sin pretender ser periodistas. Ellos no querían serlo, venían a aportar lo que sabían. Eso nos diferenciaba.
-Pagani: Estudio Fútbol marcó un hito en los debates televisivos. Yo entré porque me invitaron una vez y el Negro Silva me dejó fijo. Al principio fui un par de veces por semana. Yo creo que pasó en Estudio Fútbol fue un punto de partida para muchas imitaciones. Era una cuestión organizada con un panel horizontal, primero éramos 5, después 6 y llegamos a ser 7. Fue un hito y a partir de allí los demás debates fueron una copia.
-¿Cuál creés que fue el secreto de su éxito durante tantos años?
-Fabbri: Diferenciarnos fue clave: proponíamos algo distinto al barullo de otros programas. No perseguíamos el rating de forma obsesiva. Éramos un canal de cable, pero recogíamos muy buena respuesta del interior del país. La gente agradecía que cubriéramos equipos del interior, algo que casi nadie hacía. Siempre estuvimos por encima en el rating de Fox en ese horario. Con el tiempo, la televisión cambió: los canales grandes compraron más derechos y el poder económico se impuso. Pero durante muchos años, Estudio Fútbol tuvo una identidad clara.
-Pagani: El éxito fue la personalidad de los integrantes, el método de hacerme reaccionar a mí fue lo que le dio la salsa al programa, muchos me pinchaban, estuvo Esteban Edul o Marrón, antes Arévalo, todos tenían la fórmula para hacerme enojar. La audiencia era muy buena, nos miraban muchos jóvenes.
-¿Por qué hoy no existe un programa como Estudio Fútbol?
-Fabbri: Porque el periodismo tal como lo conocimos está en vías de extinción. Es muy difícil vivir de esto en el futuro. Los tiempos cambiaron: antes había torneos más lógicos, todos los partidos a la misma hora, menos dominio de la televisión sobre los horarios. Hoy todo está acotado por la plata, la gente joven ve poca televisión, casi no lee diarios ni revistas, y las redes y streamings dominan. Además, los programas actuales tienen menos templanza y profundidad de análisis. Igual, estoy muy contento con lo que hicimos durante 15 años. Contamos historias de otras épocas, hicimos homenajes a clubes y a viejas figuras, y la gente se enganchaba.

Carlos Salvador Bilardo y Alejandro Fabbri en 1997. (Foto: @aefabbri).
-Pagani: Los que copiaron al programa lo hicieron mal, porque en ese programa el que gritaba era yo y los demás no eran de gritar y ahora todos gritan y se enciman todos. Además, con los paneles así enfrentados pasa que una mala copia. Sin embargo hay algunos que se mantienen bien, pero se les fue la mano a los que quieren copiar los gritos.
-¿Cuál fue tu mejor momento en Estudio Fútbol?
-Fabbri: No tengo uno solo. Lo que más valoro es que siempre teníamos invitados de primer nivel. Feldman era un productor impresionante: le pedías alguien y lo conseguía. Eran otros tiempos: los futbolistas y técnicos querían venir porque veían el programa y les hablaban bien de él.
-Pagani: A mí me resultó muy gracioso las coberturas en Mar del Plata, donde todo era más liviano, estábamos en la playa. Yo estaba con bermudas, ja. Creo que fue lo más gracioso, además en la playa hacíamos juegos y hubo uno que cabeceamos todos y yo metí la pelota en un tacho.
-Trabajaste, trabajás y trabajarás en muchos programas de televisión, ¿por qué crees que tu nombre quedó tan ligado a Estudio Fútbol?
-Fabbri: Porque lo conduje durante 16 años, ja. Fui la cara visible del programa. Después pedí cambiar porque quería volver al noticiero y hablar de otras cosas. Pero es lógico que me identifiquen con él.
-Pagani: Fueron muchos años, los de esplendor fueron más de 15, fueron cambiando los compañeros y yo siempre me quedo. Voy por un ratito y me quedo por años. Empecé hace 22 años y se terminó hace un par, pero fueron casi 15 años y la soltura que tuve, además nunca tuve limitaciones de nadie y ese fue el motivo por el que se me quedó tan pegada la idea de este programa que quise tanto.

Senosiain, Farinella, Fabbri, Palacios y Pagani, Estudio Fútbol 2013. (Foto: @aefabbri).
-¿Si te vuelven a llamar para hacer el emblemático Estudio Fútbol -el programa diario al mediodía-, volverías?
-Fabbri: No tengo ningún problema. Si me llaman, voy. Ahora que Platense está en Primera, estoy mano a mano con cualquiera, ja. Lo digo en serio. Participé de otros paneles, pero ya no es lo mismo porque hoy los exjugadores dominan y siempre aparece el argumento “yo jugué, vos no”. Nosotros éramos periodistas, nos gustaba el fútbol, jugábamos entre nosotros, pero nunca quisimos ser jugadores. Ocupamos nuestro lugar con respeto.
-Pagani: Me gustaría, pero ya cada uno tomó su rumbo y es más difícil juntar a la gente.






