Cuando Brahim Díaz intentó picarle el penal de Marruecos en la final de la Copa Africana 2025, Édouard Mendy apenas se movió. Esperó, leyó la intención y sostuvo a Senegal en uno de los momentos más calientes. La escena recorrió el mundo, pero para el arquero senegalés, que se prepara para disputar su segundo Mundial, convivir con la presión ya no es un problema. Después de todo, mucho antes levantar la Champions y ser figura nacional, sabe lo que es mirar el futuro con miedo: pasaba las mañanas haciendo fila en la oficina estatal de desempleo de Francia. Sin club, sin dinero y con el retiro como posibilidad concreta.
Cualquier imagen que grafique la realidad que Mendy atraviesa actualmente resultaría utópica para aquel joven arquero de 22 años. Una década atrás, en 2014, acababa de quedarse libre tras finalizar su contrato con el Cherbourg, un modesto club de la tercera división francesa. Su representante le prometió oportunidades en Inglaterra que jamás aparecieron y, de un día para el otro, el guardameta quedó completamente a la deriva.
Sin ingresos y con una familia que mantener, la desesperación lo llevó a anotarse en el Pôle Emploi, la oficina estatal de desempleo francesa, mientras entrenaba solo para no perder la esperanza de volver a jugar profesionalmente.“Para un futbolista quedarse en el paro es igual que para una persona normal: una bofetada”, recordaría años después. El golpe fue tan duro que incluso llegó a plantearse abandonar definitivamente el fútbol.
En medio de ese contexto, regresó al Le Havre, club donde se había formado, para seguir entrenándose sin cobrar dinero. Allí pasó meses intentando mantenerse físicamente, a la espera de cualquier oportunidad. Y la misma apareció gracias al llamado de un ex compañero que le avisó que Olympique de Marsella necesitaba arqueros para completar su estructura profesional y la reserva. Aceptó sin dudarlo y Mendy quedó como cuarto arquero, con pocas chances de jugar y un salario mínimo. Pero aquel paso terminó cambiándole la carrera.

Edouard Mendy será el arquerto titular de Senegal por segundo Mundial consecutivo (Getty Images).
Aunque nunca logró consolidarse, el club francés le devolvió la posibilidad de sentirse nuevamente futbolista profesional. “Alcancé un nuevo nivel en Marsella”, reconocería tiempo después. El punto de inflexión apareció en el Stade de Reims. Primero llegó como suplente, aunque una lesión del arquero titular le abrió la puerta definitiva para terminar siendo pieza clave del ascenso a Ligue 1. Más tarde pasó al Rennes, donde terminó de explotar hasta llamar la atención de Chelsea, que en 2020 pagó cerca de 24 millones de euros por su fichaje por pedido expreso del mítico Petr Čech.
Lo que vino después pareció una película. En su primera temporada con el club inglés, levantó la Champions League tras vencer al Manchester City de Pep Guardiola y se convirtió en una de las grandes figuras del torneo. Al punto que igualó el récord de vallas invictas en una edición de Champions (9) y meses más tarde FIFA lo premió como el mejor arquero del mundo en los The Best. Podría decirse que el destino le dio su recompensa ante tanto esfuerzo y paciencia.

Mendy alzando la Champions League conseguida con Chelsea (Getty Images).
El héroe silencioso de Senegal
Nacido en Francia y con raíces de Guinea-Bisáu, Mendy eligió representar a Senegal por la herencia de su madre. Allí se transformó en símbolo de toda una generación que llevó al país a competir entre las grandes potencias del fútbol africano. Su consagración definitiva llegó en la Copa Africana 2022, donde le dio a Senegal el primer título continental de toda su historia. Meses después, condujo la ilusión de todo el país en el Mundial de Qatar hasta los octavos de final.
Como si fuera poco, ratificó sus credenciales en la polémica Copa Africana 2025. En la final ante Marruecos, Mendy protagonizó una de las imágenes más recordadas del torneo al contener el intento de penal de Brahim Díaz sobre el final. Aquella noche, Senegal se impuso 1-0 y celebró un nuevo título continental. Sin embargo, semanas más tarde, la Confederación Africana de Fútbol e quitó la corona a los Leones de Teranga y le otorgó la victoria 3-0 a Marruecos por una sanción vinculada a abandonos temporales del campo en señal de protesta durante el partido.
Actualmente, a sus 34 años, Mendy atraviesa una etapa distinta de su carrera. Desde 2023 es figura del Al-Ahli de Arabia Saudita, donde sigue manteniendo un nivel competitivo altísimo y consolidó definitivamente la estabilidad económica que durante años le faltó. Sin embargo, lejos de relajarse, continúa siendo una pieza fundamental en Senegal, con quien sueña con hacer historia en Norteamérica durante la Copa del Mundo.
Datos clave
- El guardameta Édouard Mendy superó el desempleo en 2014 antes de consagrarse en Europa.
- Con el club Chelsea conquistó la Champions League e igualó el récord de 9 vallas invictas.
- A los 34 años, el portero es figura del Al-Ahli de Arabia Saudita y referente de Senegal.





