En un partido que quedará grabado en la memoria de todos los hinchas, la Selección Argentina logró una victoria monumental en las semifinales de la Copa del Mundo 2026.
Con una muestra de fútbol, corazón y orgullo, la Scaloneta revirtió el marcador ante Inglaterra con dos goles en los últimos 10 minutos para imponerse por 2 a 1 en Atlanta y conseguir su boleto a la gran final.
Si bien la coronación en Qatar 2022 o la atajada del Dibu a Kolo Muani ocupan un lugar intocable, desde lo emotivo y por la magnitud del rival, esta remontada ya se inscribe como uno de los capítulos más hermosos en la historia reciente de la Albiceleste. Sin dudas me animo a afirmar esto: los pasamos por arriba.
El desarrollo: del error defensivo a la resurrección
El encuentro no comenzó de la mejor manera. Inglaterra se puso en ventaja gracias a un error no forzado en el fondo argentino: un mal despeje de Nicolás Tagliafico fue capitalizado por la viveza inglesa. Anthony Gordon ganó la espalda de Nahuel Molina (quien ya venía sufriendo por su sector desde el primer tiempo) y marcó el gol que encendió las alarmas.
Sin embargo, tras el gol, Inglaterra bajo el mando de Thomas Tuchel, tomó una decisión conservadora que le terminaría costando carísimo. Lejos de ir por más, el entrenador alemán armó una línea de 5 defensores, el equipo se replegó casi colgándose del travesaño y prácticamente no volvió a cruzar la mitad de la cancha.
Un segundo tiempo demoledor: la Scaloneta en su máxima expresión
La respuesta de Argentina fue avasallante. Como si reviviera el espíritu de aquel equipo que despertó en las semifinales de Italia 90, la Selección mostró su mejor versión del Mundial. Los ataques llovían por todos los frentes con Molina, Montiel, Simeone, Nico González, Julián Álvarez, Mac Allister y Messi yendo al frente sin descanso.
En ese vendaval de fútbol, dos nombres se erigieron como figuras inmortales de la jornada: Enzo Fernández fue el motor del equipo. Se puso la Selección al hombro durante todo el partido, demostró toda su jerarquía y fue el encargado de empatar el encuentro clavando un remate magistral en el ángulo.
Lautaro Martínez, además, tuvo el premio por la perseverancia. Tras el desahogo en Qatar, el “Toro” selló su inmortalidad en este Mundial al conectar de cabeza un centro antológico de Lionel Messi. Una asistencia con el sello del “10”, digna de homenaje a Diego Maradona, que valió medio gol y desató la fiesta total.
Siguiente parada: España y Nueva York
Tras dejar en el camino a un rival histórico con la épica remontada de los 10 minutos finales, el sueño del bicampeonato está a un solo paso.
Ahora, la cita máxima espera. La finalísima de la Copa del Mundo 2026 será ante la Selección de España. Tras los debates y las palabras previas, la verdad se dirimirá en el césped del MetLife Stadium en Nueva York. ¡La Scaloneta va por la cuarta!





