Un violento e inaceptable episodio empañó la jornada de la Copa Sudamericana. El director técnico de San Lorenzo, Gustavo Álvarez, alzó la voz de manera enérgica para denunciar que fue agredido físicamente por los hinchas de Santos antes de ingresar a la sala de conferencias de prensa.
El exestratega de Universidad de Chile lamentó las nulas medidas de seguridad y le envió un directo recado a la organización.
Al parecer el ambiente ya venía tenso en el compromiso internacional, pero la situación pasó a mayores en los pasillos del reducto deportivo. Con el fin de evitar futuros incidentes, el adiestrador del “Ciclón” aprovechó los micrófonos para relatar el calvario que vivió de manera interna.
“Antes de responder la pregunta, con el ánimo de construir, no de criticar, les pido por favor que la próxima vez no hagan pasar al entrenador visitante entre la torcida”, advirtió Álvarez con evidente molestia.
Golpes e insultos en la previa de la conferencia
El estratega argentino detalló la agresión que sufrió por parte de los fanáticos locales mientras intentaba cumplir con sus obligaciones ante los medios de comunicación. “Me insultaron y me pegaron antes de entrar a la sala de conferencia. Me parece que no es necesario”, disparó de forma tajante el director técnico, evidenciando la desprotección que sufren las delegaciones extranjeras en este tipo de instancias continentales.
El contundente recado a Santos y San Lorenzo
A pesar de la gravedad de los hechos, Gustavo Álvarez intentó mantener la cordura y separar la pasión futbolística de la violencia, exigiendo que las dirigencias tomen cartas en el asunto. “Por ahí entiendo el disgusto de la gente, pero no tengo por qué sufrirlo yo. Con todo respeto a Conmebol, a Santos y a San Lorenzo”, sentenció el timonel azulgrana, esperando que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir en el torneo sudamericano.






