El triunfo 3-0 de Francia sobre Irak por la segunda fecha del Mundial 2026 dejó una historia que fue mucho más allá del resultado: la de Galia Romero, una niña chilena que se convirtió en protagonista de la previa del partido disputado en Filadelfia, Estados Unidos.
La menor, estudiante de la Escuela República del Ecuador de Viña del Mar, fue la encargada de portar el balón oficial del encuentro, cumpliendo un rol simbólico pero altamente significativo en uno de los escenarios deportivos más importantes del planeta.
Su participación no pasó desapercibida. Galia ingresó al campo junto al equipo arbitral liderado por Drew Fischer, con ambas selecciones formadas a su espalda, y luego saludó uno a uno a los futbolistas, incluyendo a estrellas como Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise.
Un sueño mundialista que emocionó a Chile
La experiencia de la niña chilena rápidamente se viralizó en redes sociales, especialmente tras la publicación de su colegio, donde destacaron el orgullo que representa para toda la comunidad educativa. “Una experiencia que nunca olvidará”, señalaron desde el establecimiento.
Este logro fue posible gracias a un concurso organizado por la Fundación Miradas Compartidas, instancia que le permitió vivir desde dentro un partido de Copa del Mundo, algo que pocos pueden experimentar a tan corta edad.
Incluso la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, reaccionó al momento con un breve pero significativo mensaje: “Un orgullo. Hermosa”, reflejando el impacto que generó la participación de Galia, en una jornada que además estuvo marcada por retrasos debido a las condiciones climáticas.






