En un compromiso amistoso disputado en la cancha del Estadio Nacional, la Selección Chilena Sub 20 cayó por 0-1 ante su similar de Brasil. El combinado dirigido por Sebastián Miranda fue el dominador absoluto de las acciones y generó las ocasiones más claras de gol, pero un polémico cobro arbitral en el segundo tiempo terminó inclinando la balanza a favor del “Scratch”.
Desde el pitazo inicial, el conjunto nacional mostró una gran personalidad y se adueñó de la posesión del balón. De la mano con la habilidad del extremo derecho de Santiago Wanderers, Vicente Vargas, Chile comenzó a inquietar rápidamente la retaguardia visitante.
A los 28′, el coquimbano Martín Mundaca protagonizó un carrerón espectacular eludiendo rivales, pero el portero brasileño estuvo notable para salvar a su escuadra en doble instancia ante el propio Vargas.
En el complemento, la tónica del compromiso se mantuvo intacta. Apenas arrancando la segunda mitad, Mundaca volvió a avisar en un mano a mano, mientras que a los 57′ fue el colocolino Yastin Cuevas quien aguantó la marca y estuvo a nada de abrir la cuenta, encontrándose nuevamente con la resistencia del meta rival. Chile hacía los méritos de sobra para romper el cero, custodiado además por un notable Gabriel Maureira que respondió con solvencia en las pocas llegadas de peligro de la “Verdeamarela”.

Chile no hizo un mal partido, pero terminó perdiendo ante Brasil
La discutida jugada que rompió el partido
Cuando mejor jugaba el combinado nacional, llegó la jugada de la controversia. A los 69′, el juez Matías Assadi sancionó una discutida infracción en el área chilena en contra de Gabriel Mec, dictaminando la pena máxima para los forasteros. Desde los doce pasos, Arthur no perdonó y convirtió el único tanto de la tarde a los 72′.
A pesar de las múltiples modificaciones introducidas por Sebastián Miranda para refrescar el ataque, el marcador no se movió más. Con el pitazo final a los 96 minutos, se consumó una amarga e injusta derrota por la cuenta mínima de una Rojita que dejó sensaciones sumamente positivas desde lo futbolístico, pero que se quedó sin abrazos en el coloso de Ñuñoa.






