Colo Colo vivió una jornada de contrastes este sábado en el Estadio Monumental. Por un lado, el equipo dirigido por Fernando Ortiz sumó un punto en su debut en la Copa de la Liga, pero por otro, la sensación de insatisfacción quedó instalada tras no poder vulnerar el cerrojo de Coquimbo Unido.
El gran responsable de que el Cacique no se fuera con las manos vacías fue Fernando de Paul. El Tuto, quien portó la jineta de capitán, tuvo una actuación sobresaliente, especialmente en un primer tiempo donde los nortinos exigieron al máximo la portería alba. Sin sus atajadas, el penal fallado por Azócar en el epílogo habría sido solo una anécdota en una posible derrota.
La ambición del camarín albo
Tras ser elegido la figura del encuentro por la transmisión oficial de TNT Sports, De Paul no ocultó su mentalidad competitiva, dejando claro que en Macul los empates en casa se sienten como caídas.
“Acá cuando perdemos puntos no es nada positivo. Obviamente hay cosas en juego que sí, tenemos que seguir mejorando. Sumaron minutos chicos que no jugaban y eso es bueno para todos”, esgrimió el portero con un tono reflexivo.
Consultado sobre si el club priorizará alguna de las competencias de la temporada 2026, el guardameta fue tajante al señalar la hoja de ruta trazada por el plantel: “Acá no hay prioridad, porque nos propusimos ganar los tres torneos (Liga, Copa de la Liga y Copa Chile), que es lo que exige este club”.
Competencia interna y presente personal
Pese a los elogios por sus intervenciones, De Paul mantuvo los pies en la tierra, asegurando que su foco está en el trabajo diario y en la presión constante que significa defender el arco colocolino.
“Hubiera sido más lindo que (mi actuación) sirviera más para un triunfo. En lo personal estoy tranquilo, trabajando como siempre lo hice, consciente que atrás hay chicos que están esperando la oportunidad”, cerró el capitán, reafirmando el compromiso de un plantel que, pese al traspié, no baja sus expectativas de alcanzar el “triplete” nacional.
