El ambiente en Uruguay es de total desconcierto e indignación tras el caótico empate 2-2 frente a Cabo Verde en Miami, válido por la segunda fecha de la fase de grupos del Mundial. Lo que en los papeles previos se perfilaba como el partido de despegue definitivo para la Celeste ante el debutante absoluto de la cita planetaria, terminó transformándose en una pesadilla futbolística.
La prensa charrúa barrió el piso con el rendimiento del equipo y el diario El Observador resumió el sentir generalizado con una frase lapidaria y sin anestesia: “Uruguay fue la sucursal del infierno”.
La dura crítica de los medios de comunicación uruguayos fue feroz y no dejó títere con cabeza tras el pitazo final. El citado periódico El Observador fue más allá en sus páginas y catalogó la presentación del combinado dirigido por Marcelo Bielsa como el “desmoronamiento de una ilusión falsa” y el “imperio de lo efímero”.
La desazón radica en la alarmante incapacidad del cuerpo técnico para descifrar el cerrojo de una escuadra africana que, pese a su nula experiencia en este tipo de torneos, terminó desnudando las peores falencias del esquema del estratega rosarino.
Por su parte, el histórico diario El País centró sus dardos en la frágil resistencia que exhibió la última línea de la Celeste en territorio estadounidense. El análisis apuntó directo a las falencias defensivas del cuadro oriental, resaltando los “errores groseros” de Muslera y Olivera por los cuales la selección uruguaya pagó un precio altísimo y terminó cediendo el empate ante la sorprendente selección africana. Estas fallas individuales sepultaron las opciones de amarrar los tres puntos y desataron una ola de dudas en la fanaticada uruguaya.

Uruguay desilusionó al apenas empatar con Cabo Verde
El peligro inminente de una eliminación prematura
Las consecuencias de este tropiezo en Miami van mucho más allá del simple golpe anímico, puesto que complican seriamente el porvenir del equipo en el certamen. El propio análisis de El País encendió las alarmas de cara al futuro inmediato del torneo al reflexionar que “la Celeste complicó sus chances de clasificar a la siguiente fase”. Con este resultado, el margen de error quedó reducido a cero, forzando a la interna del plantel a buscar una combinación milagrosa en la última jornada grupal para evitar armar las maletas temprano.
La respuesta de Bielsa y la obligación ante España
Una vez consumada la jornada, Marcelo Bielsa enfrentó los micrófonos e intentó defender la jerarquía de sus dirigidos, admitiendo que la superioridad teórica no sirvió de nada en la cancha: “Me parece que no hay duda que Uruguay es un mejor equipo que Cabo Verde, pero eso hay que demostrarlo”. Mirando hacia el decisivo cierre de la zona, el “Loco” le pasó toda la presión al plantel y asumió la urgencia de tumbar a una potencia europea: “Tenemos que jugar contra España con la necesidad y obligación de ganarle. Es un desafío muy grande y una obligación de todos nosotros. De ninguna manera creo que no podamos enfrentar ese partido con aspiraciones”.






