En BOLAVIP seguimos conversando con leyendas del fútbol sudamericano para preguntarles derechamente ¿quién es el mejor jugador de la historia del balompié nacional?
Para Daniel Bertoni, campeón del mundo con Argentina en el Mundal de 1978, la figura de Carlos Caszely representa la esencia del fútbol puro que él prefiere. Al ser consultado sobre el mejor chileno que vio y enfrentó, el argentino fue categórico al elegir al goleador histórico de Colo Colo.
“Para mí fue Caszely porque tenía fútbol, porque era guapo, tenía habilidad, tenía gol y porque era un jugador que tenía mucho potrero”, afirmó el trasandino con admiración.
Elías Figueroa y Arturo Vidal completan el Olimpo
El exjugador de Independiente y la Fiorentina también reconoció que, aunque no vio jugar en plenitud a Elías Figueroa, su reputación lo precede como una figura insoslayable. “Pónganlo a Elías Figueroa por su historia, es otra leyenda”, pidió Bertoni, otorgándole el segundo lugar de su podio histórico al tres veces mejor de América.
Para cerrar su terna de “leyendas”, Bertoni se trasladó a la época moderna para destacar a uno de los pilares de la Generación Dorada. El argentino eligió a Arturo Vidal como el tercer integrante de este selecto grupo, asegurando que el volante del “Cacique” ya tiene un lugar asegurado en los libros de oro. “Vidal ya es parte de la leyenda del fútbol chileno, es un monstruo”, sentenció el campeón mundial.

Daniel Bertoni elige a Carlos Caszely como el mejor de la historia
Bertoni, quien enfrentó en numerosas ocasiones a equipos nacionales en la Copa Libertadores y a la Roja en procesos eliminatorios, recordó con respeto la calidad técnica que siempre ha caracterizado al futbolista chileno. Para él, jugadores como Caszely marcaron una época de oro donde la personalidad en la cancha era tan importante como el talento con el balón.
La vigencia de las leyendas
Al finalizar su intervención, Bertoni recalcó que más allá de ser “cracks”, jugadores como los que componen su podio deben ser considerados “leyendas” por el impacto que generaron en sus respectivas eras. La mirada del argentino aporta un valor nostálgico que reafirma el respeto internacional hacia las figuras que cimentaron la historia del balompié nacional antes del éxito de las últimas décadas.






