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EL SUEÑO DE SCOOBY

El ex Universidad de Chile que soñaba con ser árbitro y dirigir en un Mundial: “Era mi prioridad”

El mundialista con la U revela por qué estudió para ser árbitro, cuenta las "puteadas" que hoy serían imposibles y lanza una fuerte crítica por la no expulsión de Zampedri: "No lo quisieron dejar fuera del clásico

Cristián Castañeda y su sueño de ser árbitro.
Cristián Castañeda y su sueño de ser árbitro.

Esta no es una nota más de actualidad, es un viaje a la psique de un hombre que vio el fútbol desde la banda como mundialista en Francia 1998 y que soñaba con vestirse de negro e impartir justicia en un campo de juego.

Cristián Castañeda, multicampeón con Universidad de Chile, se sienta a conversar con una honestidad brutal sobre el oficio más difícil del mundo y el peso de un Clásico Universitario que asoma marcado por la polémica.

El silbato frustrado: Un Mundial como meta

Pocos saben que, tras colgar los botines, “Scooby” no buscó inmediatamente el buzo de técnico. Su ambición estaba en dirigir, y no desde una banca, si no que desde la mitad de la boca con un pito silbante.

“No estaba todavía convencido de ser técnico, quería seguir ligado al fútbol y creo que lo más cerca de la cancha posible. Siendo árbitro iba a estar ahí mismo”.

Pero el tiempo, ese rival que no perdona, le ganó la pulseada. Su meta no era dirigir un partido de barrio, sino la élite máxima.

“Mi prioridad era tratar de llegar a dirigir en un Mundial”. Sin embargo, el retiro como jugador se postergó de los 35 a los 38 años, sepultando el sueño: “Ya perdí tres años y por eso ya no tuvo sentido seguir, porque no iba a llegar a tener la posibilidad de dirigir un Mundial”.

Scooby Castañeda, el jugador que no pudo ser árbitro

Scooby Castañeda, el jugador que no pudo ser árbitro

“Digo que me da lata”: El arbitraje bajo la lupa

Esa formación como juez le da una perspectiva única para analizar la crisis actual del referato chileno, al que califica de “muy cuestionado y cuestionable” debido a decisiones “muy erradas”.

Para Castañeda, el respeto nace del conocimiento. En su carrera, solo registró tres expulsiones (todas por doble amarilla), una conducta que atribuye a su empatía con el hombre del silbato. “Tú pruebas jugar un partido sin árbitro, lo más difícil que hay”, sentencia, antes de entrar de lleno en la polémica que encendió la previa del Clásico ante la UC.

El caso Zampedri y la sombra del clásico

Castañeda no elude el análisis sobre la no expulsión de Fernando Zampedri en la fecha previa, una jugada que califica como una agresión evidente.

“Yo creo que no lo quiso expulsar a Zampedri porque venía el clásico con la U y no lo quería dejar afuera. No encuentro otra explicación… le pega un combo de violencia”.

Aclara de inmediato que su juicio no nace del color de la camiseta: “Seguramente dicen que como es de la U, yo no estoy en esa. Pero es evidente la agresión… es lamentable”.

De puteadas y “cancheros”: El fútbol que ya no existe

Al recordar sus referentes, Castañeda evoca una época de árbitros con personalidad, nombres como Iván Guerrero (“era canchero”) o Rubén Selman (“tenía sus arranques pero lo hacía de buena forma”). Eran tiempos de un diálogo mucho más crudo y directo.

“Los árbitros de repente te echaban tu puteadita y no pasaba nada. Eran otros tiempos, eso hoy no existe”.

Las anécdotas fluyen. Recuerda a Esteban “Huevo” Valencia respondiéndole a un juez que lo trató de “agrandado” por ser figura con solo tres partidos: “Llevo tres partidos y soy figura”, replicó el volante. O la bravura del “Negro” Gamboa (padre de Nicolás), quien no se achicaba ante nadie: “A mi hermano un día le dijo: ‘Te creís guapo, mírate el zapatazo que te pegaron’. Era bravo el huevón”.

Cristián Castañeda cree que no hay favorito claro para el Clásico.

Cristián Castañeda cree que no hay favorito claro para el Clásico.

Sábado de Clásico: Sin favoritos

Sobre el duelo de este sábado en el Estadio Nacional, el mundialista es pragmático. A pesar del presente de ambos, asegura que “en los clásicos no hay favoritos”.

  • La localía: “Lo único que juega a favor de la U es que va a estar de local. Los demás no entran en juego”.
  • La clave: “Los ganan los que están con mayor claridad y están más vivos a la hora de definir una jugada trascendental”.
  • El factor anímico: “Pasa solamente por cómo te levantás ese día y cómo vislumbras el partido que vas a jugar”.

Castañeda cierra con una advertencia, temeroso de que el espectáculo se empañe: “Es una pena que (los árbitros) no estén en buena forma”. El sábado, espera que el fútbol, y no el silbato, sea el único protagonista.

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