La oficialización de Fernando Gago como el nuevo director técnico de Universidad de Chile parecía cerrar un capítulo de incertidumbre en el Centro Deportivo Azul, pero las declaraciones de uno de los candidatos que quedó en el camino volvieron a encender la polémica.

El experimentado estratega uruguayo, Jorge Fossati, rompió el silencio desde su país para revelar los ásperos detalles de su fallida negociación con la dirigencia laica, lanzando duras acusaciones sobre el manejo interno de la concesionaria.

En una íntima conversación con el programa Quiero Fútbol de la radio Sport 890, el exseleccionador de Uruguay y Perú no ocultó su incomodidad con la metodología utilizada por Azul Azul durante el proceso de búsqueda.

“Primero vino esta llamada de unos empresarios argentinos. Y al otro día me llamó el gerente deportivo de la U. Tuvimos una charla; ellos se manejan así, en 30 años que tengo como entrenador es la primera vez que me llamaron para hacer una entrevista y no sentí empatía con la reunión, más allá de la persona. No me sentía cómodo“, disparó el charrúa.

Sin embargo, el punto más crítico de su descargo llegó al abordar cómo se manejó la información en los medios de comunicación chilenos. Con evidente molestia, el técnico de 73 años acusó a la dirigencia de tergiversar sus dichos y de instalar una narrativa falsa sobre sus pretensiones o posturas.

“Pusieron palabras en mi boca que yo nunca dije y que no sé de dónde salieron”, disparó el charrúa, dejando entrever que las filtraciones malintencionadas provinieron directamente desde las oficinas de la U, al señalar que si una conversación es privada y el contenido se altera públicamente, el responsable es quien está al otro lado de la línea.

Agregando que “se tergiversó públicamente el tema, poniendo palabras en mi boca que yo nunca dije, que no sé de dónde salieron. Pero si hablamos vos y yo, y de mí no sale, me parece que quedás vos no más…“.

Jorge Fossati rompió el silencio y atacó a Azul Azul.

Jorge Fossati con todo

Para Fossati, el proceso careció de la transparencia necesaria para un proyecto de esta envergadura. El estratega resumió su experiencia con una frase lapidaria, asegurando que en las charlas con la dirigencia estudiantil “dos más dos no daba cuatro”, lo que finalmente lo llevó a distanciarse de la posibilidad de asumir el mando técnico. A pesar de la amargura por el trato recibido, el DT reconoció una sensación de decepción por no concretar su desembarco en el fútbol chileno, una plaza que lo ha seducido en varias oportunidades pero que, por diversas razones, sigue siendo una tarea pendiente en su vasta carrera.

Finalmente, mientras en Santiago se preparan para la era de “Pintita” Gago, Fossati reafirmó su postura de solo aceptar proyectos que tengan fundamentos sólidos y serios. Lejos de las polémicas de oficina, el veterano entrenador recordó que las verdaderas tristezas de su carrera están en la cancha, como el no haber clasificado a Uruguay al Mundial 2006, minimizando así el peso de una negociación que, según sus propias palabras, estuvo viciada desde el primer contacto virtual.