En las últimas semanas, Universidad de Chile ha estado marcada por una serie de investigaciones y antecedentes vinculados a distintas operaciones financieras, lo que ha generado atención tanto en el ámbito deportivo como judicial.
En ese contexto, la situación de Azul Azul, concesionaria que administra al Romántico Viajero, ha vuelto a quedar bajo la lupa tras nuevos antecedentes que apuntan a movimientos económicos de alto monto y vínculos con actores relacionados a otros clubes del fútbol chileno.
José Ramón Correa: sus vínculos entre Azul Azul y Huachipato
Según informó Ciper Chile, la Fiscalía informó a la Corte de Apelaciones de Santiago que el abogado y actual director de Universidad de Chile, José Ramón Correa, habría participado en la compra de acciones de la familia Schapira con dineros facilitados por miembros vinculados al entorno de Huachipato.
En la investigación aparece el fondo de inversión Sportscap Credit Fund LLC, constituido en Delaware (Estados Unidos) y administrado por Patricio Kiblisky, expropietario de Ñublense, junto a Jacques Gliksberg, socio del exdueño de Huachipato, Victoriano Cerda.

La U y José Ramón Correa están en el centro de la polémica | FOTO: Azul Azul
Según los antecedentes, esta misma empresa habría entregado US$18 millones a la sociedad Bulla Spa, creada por Michael Clark tras adquirir el 63% de las acciones de Azul Azul, operación que también es parte de la indagatoria.
Además, se detalla que este fondo otorgó en 2024 un préstamo por US$3,6 millones para financiar la compra de Huachipato, en una operación vinculada a distintas sociedades que hoy están bajo análisis del Ministerio Público.
Para la Fiscalía, estos antecedentes configurarían una posible estructura de financiamiento cruzado entre distintas operaciones del fútbol chileno, descrita en la investigación como una “red”.
José Ramón Correa alza la voz
En diálogo con Ciper, José Ramón Correa explicó que “fui yo quien lo contactó (a Kiblisky) para pedir el financiamiento de Sportcap, sabiendo que ese Fondo financiaba y había financiado operaciones de fútbol tanto a nivel local como sudamericano”.
Asimismo, el director de Azul Azul aseguró que “las condiciones las conversamos directamente con ‘Patrick’, sin que interviniera nadie más”, agregó, y descartó que Clark tuviera conocimiento previo de la compra de las acciones a la familia Schapira.






