Raúl Jiménez se mostró muy activo en los primeros 45 minutos del duelo entre Manchester City y Wolverhampton.
Sin embargo, esta vez al mexicano se le quedó en el debe la definición, ya que desperdició dos oportunidades clarísimas de gol en apenas cinco minutos.
Primero fue tras realizar una gran jugada individual y dejar en el suelo a Otamendi, pero al momento de la definición fue tapado por Fernandinho.
Después tras robar en un mal pase de Otamendi en la salida e irse de cara al portero Ederson, aunque fue largo su último control y terminó tapado por el brasileño.
Wolverhampton no supo hacer valer en el marcador la superioridad que ejerció en casa del City durante el primer tiempo. Y puede que le termine costando demasiado caro.





