El último sábado, pese a coronarse campeón mundial interino de peso súper pluma de la Organización Mundial de Boxeo, Shakur Stevenson recibió muchas críticas por su pobre actuación en la victoria por decisión unánime ante un Jeremiah Nakatilah que, por los pocos fundamentos que demostró en el cuadrilátero, todavía no se entiende cómo recibió la oportunidad de pelear por un cinturón en Las Vegas.

Esta actuación, sumada a otra apenas discreta en su pelea anterior ante Toka Kahn Clary, han sembrado la duda respecto a las reiteradas declaraciones de su promotor Bob Arum alzándolo como el peleador que está llamado a conquistar una división en la que reinan campeones de la talla de Jamal Herring, Oscar Valdez y Gervonta Davis.

Precisamente Herring, dueño del título mundial de la Organización Mundial de Boxeo, mismo organismo del que Shakur es ahora campeón interino, ya posó sus ojos sobre él pensando en una próxima pelea y tiene serias intenciones de demostrar al mundo que finalmente el de New Jersey no era gran cosa.

"No sé por qué alguien pensaría que no quiero pelear con Shakur. Si ese fuera el caso, simplemente habría renunciado a mi título y habría ido tras otra gran oportunidad. Estoy orgulloso de haber representado a la OMB durante estos últimos dos años y continuaré defendiendo mi título mundial de la OMB con honor. Nunca he tenido el camino fácil, pero sigo siendo el mismo luchador dispuesto a luchar contra los desafíos más difíciles para dejar mi huella", comenzó diciendo en diálogo con BoxingScene.

Y agregó: "No me tomo nada de lo que se dice de manera personal. He pasado por muchas cosas en mi vida. Estoy aquí para pelear. Esto es lo que hago para ganarme la vida. Todo lo que está diciendo es solo una charla de boxeo. No estoy aquí para derribar a nadie más. Solo estoy aquí para hacer mi trabajo, y eso es en el ring con mis puños".