Horacio Melgarejo es, sin dudas, uno de los mejores entrenadores de la temporada en el fútbol peruano, si no es que el mejor. Su trabajo en Cienciano del Cusco ha sido digno de elogio y hasta ha llamado la atención de países como Argentina y Brasil. Ahora, se le viene el desafío más importante del año, los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026 ante Montevideo City Torque.
En una charla sin filtros y fiel a su estilo, Horacio Melgarejo habló con BOLAVIP PERÚ de varios temas. La temporada con Cienciano del Cusco; su carrera desde España hasta este presente en el Perú, su actualidad entre la polémica, la sanción que recibió y su propio trabajo; su visión sobre el fútbol peruano; y su más reciente cortocircuito con Javier Rabanal, entrenador de Cusco FC.
-En Cusco te dicen ‘está linda la Copa Sudamericana, está hermoso competir afuera, está bueno ganarle a los brasileños y a los argentinos’, pero el torneo local da un poquito de incomodidad.
-Sí, a la gente es imposible quitarle la ilusión porque al final ellos son los que pagan, ellos son los que alientan, ellos son los que están todo el día ahí tratando de que nosotros ganemos porque, al final, el hincha piensa solo en ganar y está perfecto. Tienen otra vez la ilusión, o le recuerda lo que pasó en el 2003 (Cienciano fue campeón de Copa Sudamericana en esa temporada), que es importantísimo lo que hizo ese grupo. Pero nosotros somos conscientes de que otro torneo internacional te lo va a dar el torneo local. Pero, ¿cómo hacemos para no darle importancia hasta donde llegamos a la Copa Sudamericana? Yo creo que tenemos, sobre todo los chicos, tienen una capacidad terrible, una inteligencia enorme para cambiar el chip cuando jugamos copa. Cuando jugamos torneo, lo que pasa es que todos sabemos que el Torneo Clausura es mucho más difícil que el Apertura. Nosotros jugando copa internacional y Torneo Apertura sacamos 33 puntos, y fue algo espectacular. Lo que pasa es que claro, después el cansancio cada vez se nota más, los equipos se refuerzan, los equipos juegan una sola competición, porque hoy al final todo Perú está jugando, bueno, algunos que juegan la Copa Caliente (de la Liga), más el torneo. Pero no lo juegan tan seguido. Y eso hace que también uno tenga no solamente carga física, sino cargas emocionales, que que este año tocamos picos muy importantes. Y bueno, es verdad que no arrancamos bien el Torneo Clausura, pero yo creo que, ahora, con los espacios que nos da la Federación o, en este caso, la Conmebol de pedir permiso para poder aplazar los partidos que tenemos entre Liga y Copa, vamos a estar un poquito más descansados y vamos a poder mostrar otra cara.

Horacio Melgarejo, artífice de la gran campaña de Cienciano (Club Cienciano).
-Y al final, también es conveniente, hoy, hermanarse, unir conceptos, decir: ‘¿sabes qué? Cienciano está representando al fútbol peruano, hay que darle la facilidad correspondiente y que pase lo que tenga que pasar’, o sea sacando la cara una vez más por el fútbol peruano, es lindo que haya una armonía correcta en este sentido.
-Sí, bueno, pero el permiso no se lo dio por amor ni por amistad, se lo dio porque el reglamento así lo permite, porque nosotros lo pedimos en octavos donde nos jugábamos algo importante y como el reglamento no lo permitía nos hicieron jugar un clásico, así que de amor y amistad nada. Nosotros nos apelamos a lo que fue el tema del reglamento donde dice que a partir de cuartos de final cuando tenés partido entre medio de la liga local y Copa Sudamericana o torneos internacionales te permite pedir aplazar ese partido y nosotros nos avocamos al reglamento. Es verdad que me sorprendió para bien el cariño de la gente en Lima, el cariño de la gente en Cajamarca, más allá que le habíamos ganado, nos esperó para alentarnos para el partido del jueves; en Lima toda la gente alentando a Cienciano, a los jugadores, a los chicos que que eso para un ser humano es importante, porque no es todo dinero en la vida, todo poder, hay que también tener un poquito de cariño y a los jugadores, la gente de Lima, la gente de Cajamarca, bueno, la gente de Cusco ni hablar. Hasta misma gente de (Deportivo) Garcilaso, de Cusco FC, que uno agradece porque al final hoy por hoy estamos representando al fútbol peruano. Le guste a quien le guste, es así y nosotros vamos a dejar la vida, nosotros no, los chicos que están haciendo un papel terrible por esta camiseta. Primero por los hinchas de Cienciano y los hinchas acá de la ciudad, y segundo para dejar lo más alto posible al fútbol peruano.
-¿Y por dónde pasa esta manera de poder llevar a un grupo de mucha experiencia, pero también con jóvenes para tenerlos mentalizados en que la liga también es importante y la Copa Sudamericana no se puede dejar de lado? ¿Se respalda en los referentes? ¿Por dónde va un poco el camino correcto que está llevando Cienciano hasta el día de hoy?
-En ese sentido, los referentes, que son tres o cuatro del plantel, ellos están haciendo un trabajo en silencio importantísimo dentro del vestuario con los jóvenes. Nadie se puede dormir porque ellos mismos se encargan de ponerlo en su sitio, de hacerle ver que la palabra relajación en nuestro equipo no existe. Y bueno, a partir de ahí, uno desde donde me toca a mí con mi cuerpo técnico, más del lado paternal, tratar de estar con los chicos, tratar de apoyarlos, tratar de, no solamente en lo futbolístico, en lo que le haga falta en la vida. Nosotros siempre nos implicamos en el jugador para lo que necesite. Sea a la hora que sea, problema familiar, problema de salud, lo que haga falta nosotros siempre estamos ahí porque al final del entrenamiento ellos son jugadores dos horas, después son seres humanos que también necesitan cariño o le pasan cosas como a cualquiera. A partir de ahí, yo creo que el primer día de pretemporada cuando juntás a los más grandes y después el día a día, al jugador le gusta que le digan la verdad. Y yo como soy, mi carácter, por eso muchas veces tengo problemas, soy muy transparente, muy directo, pero a ellos jamás les voy a mentir, los voy a defender a muerte donde sea, si después les tengo que dar un tirón de orejas se lo doy también, pero siempre en la interna. Eso queda ahí, lo que yo les digo a ellos queda ahí y lo que ellos me pueden decir a mí también, estamos abiertos a escuchar, porque al final cuando nosotros preguntamos para que ellos se expresen, estamos abiertos porque al final es para la mejora del grupo, no hay otro objetivo.
Hablando con entrenadores, lo que me dicen es “el futbolista peruano es muy especial. Tienes que hablarle con la verdad, tienes que ser muy sincero, el tipo sabe hacer al revés el derecho pero tienes que llegar en la mentalidad y en la cabeza para que esté enfocadísimo”. Por eso vemos niveles altos en (Carlos) Garcés, en (Alejandro) Hohberg, en (Matías) Succar, el tipo prácticamente cada gol lo termina llorando por las presiones del pasado. ¿Hay un trabajo muy específico para que, por sobre todo el futbolista peruano, que usted lo entiende de forma muy correcta, toque ese clic y esa fibra íntima del profesional?
-Sí, la verdad que sí, porque los jugadores que me acabas de nombrar tienen una trayectoria ya impresionante, tienen una formación muy buena. Pero, por ejemplo, voy a contar algo que, en privado, yo hablé con dos futbolistas peruanos a los que aprecio mucho. Uno fue (Carlos) Cabello y el otro fue (Gerson) Barreto. Yo les dije, Gerson, Carlos, yo quiero que vengan conmigo para que la rompan en Cienciano, para que escriban una historia, pero por sobre todas las cosas más allá de devolverle la confianza al club, a sus compañeros y, en este caso, al cuerpo técnico, mi objetivo es que ustedes vuelvan a tener una chance en la selección. Y son puntos que se los digo de verdad, de corazón, y para ellos es una motivación. Matías, con todo el respeto venía prácticamente sin jugar. Es un chico súper profesional, tremenda persona, un chico que lo quiere todo el mundo, y por eso es lo que tú dices, cada partido que él juega y cada partido que él puede completar, y cada partido que él deja la vida… a veces le sale bien, a veces le sale mal como a cualquiera, pero él tiene eso que muchas veces yo hablo con él y le digo ‘no te autopresiones, no te vuelvas loco, tranquilidad’. Pero él, él es así, no lo vamos a cambiar nosotros, pero para bien, ¿no? Él es un chico muy emocional y bueno, por eso, cada vez que él hace un gol o hace un buen partido, a él le pasa eso, y a mí me parece bárbaro, porque yo también soy así. Y bueno, es un caso Mati, que estamos felices de haber insistido en traerlo, porque no todo el mundo estaba convencido. La verdad, él demostró desde el primer día que quería hacer algo importante y está feliz aquí.

Matías Succar, delantero de Cienciano (Getty Images).
–Hace unas semanas hablaba el profe (Héctor) Cúper en ‘la U’ (Universitario) que tenía a un Hernán Crespo como (Gianluca) Lapadula. Por ahí, la gente, cuando Matías metió la cantidad de goles que metió contra el cuadro brasileño, dijeron “ha despertado el Batistuta” y todo el tema. Usted lo conoce al ‘Bati’, tiene una relación muy cercana. ¿Hay algo por ahí? ¿Una comparación? Yo sé que las diferencias son amplias, pero ¿debe haber algún perfil que usted siente por ahí cercano como 9?
-Sí, los dos tienen ojos verdes (risas). Hablar de Crespo y hablar de Batistuta, con todo el respeto a Mati, con todo el respeto a Lapadula, estamos hablando de dos delanteros de máximo nivel. Yo creo que Héctor lo puede decir, Cúper en este caso, porque bueno él lo dirigió a Hernán. Yo tuve la suerte de compartir pensión en River con él, futbolista de otro planeta. Y bueno, quizás lo que quiso decir Héctor es que, adentro del área, son los dos rematadores, pero no lo voy a descubrir yo. No tengo la suerte de conocerlo a Lapadula personalmente, pero que haya venido al fútbol peruano es un aliciente positivo porque al final lo que trae es calidad, es conocimiento, es jerarquía, más allá de que vino a un equipo que es rival nuestro, pero al final le hace bien al fútbol peruano. Eso es lo que sirve. Y de Gabriel con Mati, bueno… uno es zurdo, el otro es derecho (más risas). Eso sí, tienen el gol, el arco en la frente, en eso sí, los dos son iguales. Pero sí, yo con Gabriel desde muy chico nos conocemos, somos de la misma ciudad. Íbamos a Newell’s, cuando estábamos juntos a dedo como se le dice porque los dos estábamos secos, estábamos lacios como dicen acá. Él es millonario y yo sigo lacio. Pero bueno, sí, Gabriel fue uno de los mejores delanteros del mundo, de la historia, eso no lo voy a descubrir yo.
-Ha quemado todas las etapas para poder ser hoy cabeza de grupo. ¿Cuánto ha servido esta preparación? Porque muchas veces en otros casos es el camino más sencillo. En su caso la ha luchado, la ha peleado, con qué, 50, 51 años ha tomado su primera rienda en ADT y ahora en Cienciano está consolidando la idea que siempre ha pregonado.
-La verdad que pasar por todas las etapas yo creo que llega más maduro, llega con más conocimiento. Después la vida te pone en situaciones por ahí a los 28, 29 años, 30, hay entrenadores que, de una, pasan a ser primer entrenador y bueno, al final son cosas de la vida. Yo estoy agradecido de haber pasado por todas esas etapas, desde scouting, desde trabajar con el representante número uno del mundo, de conocer cómo piensan los directores deportivos, de conocer cómo piensa el directivo, de ser ayudante, de ser asistente, donde (Ángel David) Comizzo me ayudó muchísimo. Yo siempre decía lo único que no voy a hacer es declarar como Comizzo y fui el peor, la cagué peor, pero bueno (risas). La verdad que son experiencias espectaculares que, hoy, a mí me sirven para conocer lo que es la cultura del futbolista peruano porque llevo 4 años acá. La cultura, porque al final se dividen en varias regiones por así decirlo, porque el jugador del centro piensa de una forma, el jugador de la sierra de otra… Todo con educación, lo estoy diciendo, y con respeto, pero como en Argentina, como en España, como en cualquier lado del mundo, las cabezas son distintas. A partir de ahí eso me sirvió muchísimo a mí para llegar y pasar por varios filtros, antes de ser primer entrenador. Tengo que seguir aprendiendo muchísimas cosas porque todos los días se aprende, el que dice que ya sabe todo está jodido. Y a partir de ahí tratar de, lo que te decía antes, mejorar día a día para poder minimizar los errores que tenga delante del grupo o en lo futbolístico.
-Esta segunda experiencia como cabeza de grupo, como director técnico principal, ¿lo está tomando bien, lo está tomando con los reflectores, con la prensa, para bien o para mal? ¿En Cusco, medio en broma, medio en serio, se incomoda, se altera un poquito con las preguntas de los colegas o cómo viene la mano en ese sentido?
-Bueno, al principio me enojaba de verdad. Pero ahora, como ya veo cómo viene la mano, lo tomo con humor. Porque al final no puedo estar enfrentado a la prensa ni mucho menos, a la gente de Cusco, porque al principio de año yo los invité a que vengan cuando quieran dos o tres días. Lo que no me gusta es cuando hay maldad. Porque uno, lo que decíamos antes, lleva años en el fútbol, te repito, no porque lleve años me las sé todas ni mucho menos, pero uno se da cuenta cuando la pregunta viene con maldad. Porque al final, cuando son preguntas o críticas, está bien porque de esa forma uno por ahí… me hacés una pregunta, yo te contesto, y cuando llego a mi casa digo “qué buena pregunta esa”. Está para… y al final eso te hace crecer. Como persona, como entrenador. Pero cuando las preguntas vienen con maldad, porque uno sabe que, más o menos… no tanto el tono de voz sino la cara. Ahí sí me enojaba. Me enojaba porque también los periodistas tienen que entender que uno termina un partido… después de ganarle a Mineiro, o después de ganarle a Lanús, o después de ganarle a Botafogo, las revoluciones estamos a mil. Y que te metan una pregunta con mala fe, ahí sí me enojaba, pero ahora lo voy a tratar de otra forma.
😳 LA CONFERENCIA DE MELGAREJO, DT DE CIENCIANO, TRAS EL 1-0 AL MINEIRO DE DOMÍNGUEZ EN #SUDAMERICANA
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🤯 “Se nota que nunca jugaste al fútbol”
😱 “La siguiente pregunta o me paro y me voy”
🤔 “Como nosotros nos vestimos de rojo piensan que somos Liverpool”
🙃 “Qué malos que son" pic.twitter.com/XtYEQ0fZHP
-De hecho que se viene una fase muy compleja en ese sentido ahora, ¿la viralidad cómo la está manejando? Porque usted sabe bien… se puede levantar de la conferencia o puede decirle “esta no te contesto”, o “pregúntame sí porque no hice más goles”, y que a los 5 minutos ya Twitter explota, Facebook explota, Instagram explota y el teléfono celular de usted también está reventado.
-Acá está mi jefe de redes (su hijo, presente en la entrevista) que me maneja todo. Hay cosas que me cuenta y cosas que no, yo lo sé. Porque la gente piensa que yo me levanté de la conferencia de prensa y es mentira. Me levanté porque ahora te explico. Cuando yo lo miro a mi jefe de prensa quiere decir que es la última pregunta, después de 4 o 5. Cuando él le da paso a uno de los periodistas, el periodista hace dos preguntas. “Cómo hicimos para plantear el partido que hicimos contra Botafogo” y “por qué la situación era preocupante en el torneo local”. Claro, eran dos preguntas, era la última, porque mi jefe de prensa dice “bueno, última pregunta para el profesor”. Yo le contesto cómo habíamos planteado para jugarle a Botafogo, la parte táctica, y cuando le recuerdo la pregunta que era preocupante le digo “bueno, hasta luego, me voy”. No es que me fui, terminaba la conferencia. Lo que pasa es que lo que vende es eso, que parece que me fui.
Luego del 4-0 a Lanús, a Horacio Melgarejo le preguntaron qué tiene que hacer el equipo para hacer más goles… ¡Y ÉL RESPONDIÓ A SU ESTILO!
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-Pero lo está manejando bien, ¿no? Tipo, lo llama (Germán) Paoloski, lo llama (Mariano) Closs (ambos periodistas de ESPN), lo llama cualquiera y siempre está como ‘enfocadito’ en que no haya seguramente esa extrapolación necesaria.
-Al final yo lo que quiero es que a mi equipo lo conozcan o a mi forma de trabajar que lo conozcan por resultados y por actuaciones. Desgraciadamente o gracias a Dios sabemos que lo que más vende son las declaraciones. Sí, por ahí lo que tú dices, ahora estoy más tranquilo, me tengo que cuidar en las declaraciones, pero lo que no voy a hacer es perder mi esencia. Con todo el respeto, sin marcar a nadie, pero cuando tenga que decir algunas cositas las voy a seguir diciendo.
-Y al principio lo marcó bastante bien en ese sentido. Ahora, ¿esto pasa por la psicología, por el coaching, por la ayuda que está teniendo ahora en el club?
-No, el club no, no tengo ayuda. Tengo ayuda personal, privada, que yo me di cuenta que no… había situaciones que no las manejaba bien, que me superaban y necesitaba ayuda de estas personas y bueno, recurrí a ella y, como digo siempre, no se me cae el anillo por decir que a los 53 años tengo que pedir ayuda profesional porque la verdad me está haciendo muy bien.
–¿Y cómo ve un poco el horizonte a futuro? ¿Hay conversaciones con el club, están viendo a cierre de temporada? ¿Tiene contrato? Porque en (Sporting) Cristal se están matando por buscar un entrenador, en ‘la U’, en Alianza (Lima) están ahí medio que peleando y su nombre está en la palestra. Se lo tengo que preguntar porque entre las barajas de técnicos que lo están haciendo bien en 2026 está Melgarejo.
-Yo siempre digo que la primera opción siempre la va a tener Cienciano. Porque fue el club con ADT que no me quiero olvidar porque es un club al que le tengo que agradecer siempre, porque se la jugaron por mí, las cosas salieron bien, es verdad, pero es el club que se la jugó para decir vení de entrenador y arrancá tu carrera. La primera opción siempre la va a tener Cienciano, repito, porque fue el que también, más allá de que me conocían ya por cómo trabajaba con Ángel (Comizzo) y me venían siguiendo, se la jugaron porque traer a Melgarejo a Cienciano no era fácil. Yo lo reconozco, porque sé lo que es la oposición, la prensa y un montón de cosas. Pero bueno, eso demuestra también que el fútbol peruano o el fútbol internacional, de cualquier lado del mundo, se tienen que dejar de contratar nombres. Hay que contratar capacidad y trabajo. Si después tiene nombre, bueno, mejor. Pero la prioridad la tiene Cienciano, en su momento tanto Silvio como Sergio se sentaron conmigo para hablar de una posible renovación, pero entiendo también a ellos que se frenen un poquito por el tema de la sanción. Porque yo el día que me junté, ahora, hace poquito, le dije: ‘yo, siendo directivo de Cienciano, hoy a Melgarejo no le renuevo.’ De verdad. Hasta que no salga la sanción, porque no se puede tener un entrenador un año afuera en la grada. Así fue, y se los podés preguntar. Esto está al caer. El tema del TAS va bastante bien, creo yo. La semana que viene tengo que hablar con mi abogado. Pero es verdad que, volviendo al tema que me preguntaste, no quiere decir que no me haya ido, no me mires con esa cara. No no, por favor. Sí hubo sondeos, de equipos grandes de Lima. Sí hubo sondeos de equipos brasileros. Y también alguna conversación, no conmigo sino acá con mi jefe, de un equipo de Argentina. Pero con calma, yo tengo contrato hasta final de noviembre, porque al final son contratos largos hasta diciembre, sino hasta finalizar el servicio. Y a partir de ahí, escuchar, uno le agradece a Cienciano te vuelvo a repetir la posibilidad, repito es la primera opción para sentarme y hablar, también quisiera que si yo me quedo acá que el 70, 80% del grupo que armé o que armamos se quede porque armar otro grupo es muy difícil. Pero más que eso es cuidar lo que se formó. Es un grupo humano que hacía años que no veía un grupo humano de estos. Más allá de lo futbolístico, lo que sea, lo técnico, táctico, físico, pero el grupo humano es genial. Y eso va a ser una de las cláusulas que yo ponga para quedarme. Eso lo digo en prensa y lo digo en cualquier lado. Y eso lo digo porque los directivos ya lo saben, si no, no lo diría, ¿no? Y, a partir de ahí, bueno uno sabe que, en el fútbol, hay muchísimas cosas, lo económico, lo deportivo… pero bueno de momento estoy tranquilo. Me voy a enfocar en City Torque, nos vamos a enfrentar a un equipo dificilísimo, con grandísimos jugadores, jóvenes pero con jerarquía, con calidad y un buen cuerpo técnico. Así que ahí vamos a tener que estar finos para tratar de pasar la llave.

Jugadores de Cienciano celebrando ante Botafogo en Brasil (Getty Images).
-A Cienciano, el año pasado, lo desmantelaron prácticamente. Se fue (Josué) Estrada, se fue (Gaspar) Gentile, se fue (Christian) Cueva, y la directiva prácticamente no tenía armas para poder sostenerlo. Una de esas claves va a ser, a final de temporada, que se converse con usted, con el cuerpo técnico, con quien tenga que conversar y le diga ‘sabés qué a tal joven están buscando de tal equipo, a Succar lo están buscando de tal equipo, a Garcés lo están buscando de tal equipo”, esos son inamovibles.
-Es que es algo normal, los periodistas siempre nombran los que están arriba y hacen goles, y es verdad. Pero los centrales están haciendo un grandísimo trabajo. Los laterales están haciendo un grandísimo trabajo, los mediocentros están haciendo un grandísimo trabajo. Al final yo creo que van a tocar a muchos chicos, sí, van a tocar, ya los están tocando, eso está clarísimo. Pero, es parte de, porque uno como club, en ese sentido, yo creo que un pendiente que tiene el fútbol peruano, lo digo con todo respeto, que empiezan a armar la temporada en noviembre y diciembre. La temporada siguiente. No, es antes. Es antes. A partir de junio, julio, agosto, y aparte, cuando llegás cabeza a cabeza con los equipos que, económicamente, son más fuertes, ahí es donde no tienes chance. Por eso tenemos que, a los jugadores que queremos de otro lado o que queremos de otra liga o que queremos de la liga peruana, primero renovar los que estamos contentos con ellos y hablar con ellos. Y después tratar ya de empezar a, de reojo, a mirar los jugadores que vamos a querer o necesitar el año que viene para que no se te escapen. Digo mirar o querer, todos los clubes, yo creo que en julio, agosto ya se tiene que empezar a trabajar eso.
-Una de las cosas que seguramente se ha comentado en las últimas semanas, y le hago el paralelo de la temporada pasada, Alianza Lima también hizo una muy buena campaña en Copa Sudamericana y el nombre de Pipo Gorosito sonó un poquito para el universo selección. Hoy la selección está con el profe Meneses, están buscando futbolistas y todo lo demás. Pero, en su caso, hay un detalle que es muy importante y no sé si se lo habrán mencionado, que es la altura. Un director de fútbol como Jean Ferrari dice, ‘si Perú tiene que jugar en la altura, va a tener que jugar en la altura. Arequipa, Cusco, Puno, lo que sea’. ¿Cuál es su concepto en principio al respecto?
-Bueno, lo voy a opinar como un ciudadano, ¿no? Porque al final yo creo que el profe está y va a hacer un gran trabajo en la selección. Tengo muy buena relación con él, es una persona extraordinaria. Jean es un conocedor del fútbol nato. Conoce todo para el fútbol peruano, es muy bueno eso porque conoce jugadores, conoce lo que es la altura, lo que es el llano, y habla con propiedad. Yo digo que si Perú quiere jugar en la altura o está mirando jugar en la altura, está perfecto, porque Bolivia lo hizo así. No llegó al Mundial pero estuvo cerca. Pero Bolivia hizo dos equipos, dos selecciones. Cuando iba a jugar de local, hizo un equipo con jugadores locales de altura, y cuando iba a jugar afuera, con jugadores que jugaban en el extranjero. Yo creo que si Perú quiere hacer lo mismo… mi idea o mi posición, hacer un equipo con jugadores, un ejemplo te doy, de Cienciano, de Garcilaso, de Cusco, de Chankas, de Melgar, jugadores que estén acostumbrados a la altura, porque si vos vas a jugar un miércoles en la altura contra Brasil, y resulta que los jugadores llegan de Madrid, de Inglaterra, de Alemania, donde sea, el domingo y van a la altura, están en las mismas condiciones que los brasileños. Eso no se lo voy a decir yo a Mano, ni se lo voy a decir a Jean porque ellos lo saben muy bien, ¿no? Pero mi forma de ver creo que es así. Y después también está en la forma de jugar. Porque nosotros, con errores y con virtudes, no quiere decir que seamos los mejores, pero sí le damos una velocidad especial, le damos verticalidad al juego, transiciones rápidas y eso hace que el rival sufra. Y mi respuesta es que, sí, la selección bienvenido sea y pueda jugar en Cusco para poder verla; sería espectacular si el año que viene estamos por acá. Pero, el ser humano, mínimo, tiene 21 días para poder adaptarse a la altura. Por más que te pongan máscaras, inyecciones, lo que sea, no vas a poder. No hay forma. Esa es mi forma de ver. Que no quiere decir que sea la correcta.
-¿Y qué se llevó de la última visita que tuvo el profe Mano (Menezes) por acá
-La verdad que estuvo en Anta donde nosotros entrenamos, después nos juntamos por la noche a cenar. Anécdotas, risas. Por supuesto, uno como lo veía por televisión y tenerlo al lado y tomar un vinito juntos, la verdad que fue espectacular porque nos reímos mucho contando anécdotas, preguntando cosas. Yo a él, él a mí. Y la verdad que fueron dos o tres horas que estuvimos ahí, él y su cuerpo técnico, la verdad impresionante. Pero tiene las cosas muy claras, sabe que tiene un trabajo importante, tanto él como su ayudante, que es el que está por coordinar el fútbol de menores. Y bueno a partir de ahí, nosotros estamos a disposición de él para lo que necesite.
-Recientemente, chicaneó un poquito en ESPN hablando de la final con Boca, y ahora se ha levantado todo. Muy aparte de la broma, muy aparte de la sorna, ¿es una mentalidad, y es enfocarse, no? ¿Es tirar la piedra y a ver si termina cogiendo un poco de vuelo?
-Hay que ponerle un poquito de picante también a las cosas. Si no, las entrevistas son muy aburridas. Nosotros tenemos una fase ahora muy importante que es City Torque, que te repito, tenemos que hacer un buen partido acá, un buen partido allá, para poder pasar a semifinal. Y en semifinales hay dos monstruos que pueden ser (Atlético) Mineiro o Santos, que también, tienen 30 veces más presupuesto que nosotros, jugadores de mundial, que vinieron de Europa. Pero primero está City Torque. Nosotros tenemos que respetar al máximo a ese rival, que te vuelvo a repetir, tiene muy buenos futbolistas, tiene una metodología de juego que se la bajaron desde el grupo City porque fue hace cuatro o cinco años que están coordinando, están invirtiendo, tienen un buen complejo, buen entrenador, la metodología de entrenamiento y metodología de juego, y a partir de ahí nosotros tenemos que pasar esos dos partidos respetando 1000% al rival que nos toca el jueves, que es City Torque. A partir de ahí, ya veremos qué pasa si tenemos la suerte de pasar y jugar con los brasileños. Y bueno, si tenemos la suerte de llegar a la final, por eso tiré ese caramelito, para ir preparando el terreno.
-Y la gente disfruta mucho ese tipo de declaraciones, los propios periodistas, los compatriotas que seguramente antes no había tanta relación, al día de hoy mucho mejor, la viralidad de las redes sociales… Todo ese tema hace que hoy el nombre de Melgarejo y como lo decíamos al principio, por sobre todo Cienciano tenga al técnico del momento, al técnico viral y que seguramente ahorita en TikTok está reventando.
-Yo lo que quiero, no muchas veces, siempre lo que quiero, después yo tiro las bombas y me la aguanto. Pero, yo lo que quiero es que reconozcan el sacrificio y el trabajo que están haciendo mis jugadores, mi cuerpo técnico, los auxiliares, médicos, fisios, utileros, jefe de equipo, porque ellos hacen un trabajo importantísimo. Nosotros estamos, entrenamos, los jugadores se lo ve en la cancha, se lo ve por la tele a nosotros también, pero detrás de todo este equipo hay mucha gente trabajando. Los directivos también están haciendo todo lo posible para cuando vamos a jugar torneos internacionales ir en los mejores vuelos, parar en muy buenos hoteles, que la comida sea muy buena, todo lo que nosotros le estamos pidiendo, los directivos están cumpliendo a la perfección. Hoy por hoy, no es fácil, todos los 27, 28 de cada mes cumplen con el sueldo, que eso es importante también. No es para tirar cohetes porque es algo normal. Lo que pasa es que se habían normalizado otras cosas. Y parece que “ah, no, no te voy a pagar porque a tal tal y tal, hace tres meses que le deben”. Normalizamos cosas malas. Sin embargo, Cienciano, hoy por hoy, está trabajando y está actuando de la mejor manera y aparte nosotros vamos todos los días a entrenar, cuando llega a fin de mes, como el bancario, como llega a fin de mes y quieres cobrar tu sueldo. Y eso quiero resaltarlo porque la directiva está actuando muy bien, está cumpliendo con los futbolistas de la mejor manera y al final, yo me enojo cuando hay cosas malas y las digo, pero cuando hay cosas buenas también hay que decirlas.
¿Qué comenta en su entorno, qué dice la familia, qué dicen en Argentina sobre lo que es el Perú? Principalmente Cusco, porque Cusco está por la arquitectura, por las maravillas, por todo el tema de la comida… ¿Con qué se queda, con qué lleva o cuáles son las experiencias que transmite para su país?
-Yo soy argentino pero vivimos con la familia hace 24 años en España. En Argentina, tengo mis hermanos, mi madre, mi padre, mis tíos, mis sobrinos, amigos. Pero, Perú, en general, en todo el mundo sabemos que está bien visto y debe estar entre las dos o tres mejores gastronomías del mundo. Pero bueno, Cusco lo asocian con Machu Picchu, con todas las bellezas naturales que tiene. Mi padre pudo venir, mi hijo está conmigo, y bueno, gente amiga que vienen que se encariñan. Yo también viví en Lima, viví en Tarma, viví en Piura, y la verdad que no me puedo quejar de ninguna de las ciudades. La verdad que, más allá que cada una tenga su encanto, alguna un poco más, otra un poco menos, al final, las bellezas o los monumentos son fotos. Uno lo que se lleva es el cariño de la gente. Y eso es lo que te queda en el corazón.
-Aprovechando lo que fue el último clásico contra Cusco FC, se repartieron caramelitos con el profe (Javier) Rabanal. ¿Quedó ahí? ¿Conversaron? ¿Hay una charla pendiente?
-La verdad que Javier sabe muy bien por qué estoy enojado yo. No lo voy a decir acá. Ya si algún día quiere tomar un café, lo tomaremos. A mí que me digan lo que quieran, a mí, lo que haga falta, pero a mis jugadores y a mi cuerpo técnico no me lo toquen, porque ahí mato, ahí mato. Porque él dijo una frase que, yo vivo en España, él es español. Y dijo una frase muy fea, que si acá, si la hubiera dicho yo, por ahí estaríamos hablando de otra cosa, pero si la decís en España, hasta hubiera podido tener algo legal porque esas cosas no se dicen. Pero, para mí, ya es un caso cerrado. Nos ganaron bien. Sí, nos ganaron bien, porque al final hicieron dos goles, nosotros uno, erramos un penal. Le deseo lo mejor a Cusco FC, le deseo lo mejor a Garcilaso siempre y cuando no jueguen con nosotros. Porque al final, conozco a los chicos, a la mayoría de los jugadores de Garcilaso, a la mayoría de los jugadores de Cusco, ya los tuve, y si no, los conozco, y si tenemos que comer un asado lo comemos, pero como el loco en esto es Melgarejo, a veces hay otros que dicen cosas peores, lo que pasa que tapan todo. Pero es un caso cerrado.






