Pocas veces la Champions League fue testigo de lo que ocurrió en el Estadio Metropolitana en 17 minutos del partido por la ida de los octavos de final. En una ráfaga, Atlético de Madrid ya goleaba 3-0 al Tottenham. Sin embargo, el gran protagonista de la noche no fue ninguno de los delanteros colchoneros, sino Antonín Kinský, el arquero del conjunto inglés que cometió dos groseros errores que lo convirtieron en el blanco perfecto de las redes sociales.
La debacle de los Spurs fue letal. Tras sacar del medio luego del segundo gol, el guardameta falló al intentar salir jugando y terminó sirviéndole el tercer gol en bandeja a Julián Álvarez. Acto seguido, Kinsky fue reemplazado y abandonó la cancha quebrado, cediéndole su lugar a Guglielmo Vicario entre lágrimas. Una secuencia que no pasó por alto en el mundo digital.
Las redes sociales no tuvieron piedad con la fatídica actuación del portero y estalló con una catarata de memes. En medio de la reacción de los hinchas londinenses, el foco se potenció aún más por una cruel ironía del destino: un tuit de la cuenta oficial del Tottenham alentando a Kinský en la previa del encuentro. Esa publicación terminó siendo el epicentro del sarcasmo y los posteos llenos de ingenio que coronaron una noche negra para el arquero de 22 años.
