Con su derechazo al ángulo, de esos que parecen escritos para las noches grandes, Julián Álvarez volvió a aparecer cuando Argentina más lo necesitaba. La Araña rompió el cerrojo suizo en el alargue, encaminó la clasificación a las semifinales del Mundial 2026 y, ya con el desahogo consumado, cambió el traje de héroe por el de vocero para dejar un mensaje sobre el clima que rodeó a la Selección durante los últimos días.
Ya con la euforia de la clasificación todavía a flor de piel, el atacante fue consultado por las polémicas que se generaron tras la victoria frente a Egipto, cuando desde distintos sectores comenzaron a instalarse versiones sobre supuestos beneficios arbitrales para Argentina.
Lejos de alimentar la discusión, Álvarez dejó en claro cuál es la postura puertas adentro del plantel. “Siempre se habla mucho. Nosotros tenemos que enfocar la energía en otras cosas, en el trabajo del día a día. No podemos prendernos a lo que se habla en redes sociales. El grupo está bien“, expresó.

Julián desató la euforia argentina (Getty).
Luego, el delantero se centró en lo deportivo y dejó en claro su felicidad por haber sido determinante en un partido que volvió a exigir al máximo al equipo de Lionel Scaloni. “Muy contento. Intentamos hasta el final, se pusieron las cosas difíciles, pero estamos muy felices“, sostuvo.
“Preferiríamos ganarlo antes, pero sabemos que no es fácil“, reconoció Julián sobre otro partido que Argentina debió resolver en el alargue. Aunque rápidamente clavó la mirada en lo que viene. “Quedan dos más y vamos a ir por todo“, sentenció.







