El domingo contra Riestra, en el debut oficial de Boca en la temporada 2026, de 9 va a ir Lucas Janson. Sí, Janson, que en dos años y medio hizo nada más y nada menos que tres goles desde que llegó.

Si hacemos el promedio, da uno por cada año que pasó en Boca: uno por el 2023, uno por el 2024 y el restante por el 2025. No tengo dudas que Janson debe ser un pibe divino, buen jugador y que entró bien contra Olimpia, jugando -quizás- sus mejores minutos en Boca.

Es un jugador que recibe silbidos de parte de los hinchas, el soberano ya le bajó el pulgar y eso no se remonta, porque ya no tiene crédito en La Bombonera.

No me parece que sea una buena opción para arrancar el campeonato como nueve, en una temporada donde tenés que ganarlo e incluso pelear por la séptima Copa Libertadores.

¿Por qué pasa esto? Por el capricho de Riquelme que sigue soñando con Cavani, que sigue creyendo que Cavani es el nueve de Napoli, de PSG y de la Selección de Uruguay, que hacía una dupla letal con Luis Suárez.

La realidad es que, por las decisiones de Riquelme, un mercado de pases de 45 días no sirvió de nada, porque el 9 para el debut oficial ante Deportivo Riestra será Lucas Janson.