En la ciudad feliz, en Mar del Plata, volvió el amor entre River y el VAR. De la mano de Carreras, un árbitro polémico, el Millonario encontró una victoria necesaria frente al descendido Aldosivi.
Un partido que tuvo bloopers. La verdad es que el gol anulado a Aldosivi viene de un blooper de Santiago Beltrán, que sale con los puños y choca a Otamendi. Después, hubo otro blooper de Giovanni González, cuando Lucas Beltrán lo dejó solo frente al arco y se cayó al piso.
A ver, River tenía la pelota, dominaba el partido, pero no llegaba con claridad. Tuvo una de Beltrán en el primer tiempo, una de Galván abajo del arco, un cabezazo de Otamendi y poco más. Poco juego colectivo.
Vuelve a aparecer el VAR en un tiro libre de Driussi. Puño de Vombergar, que ya había sido protagonista del gol anulado a Aldosivi. Esa jugada le permitió a Beltrán romper con su sequía. Y después lo liquidó Correa.
River ganó, pero no ilusionó y esta versión no da para pensar que puede ganar el Clausura y jugar la próxima Copa Libertadores. Pero hoy, al VAR lo tuvo de su lado.
Ojo, en el primer tiempo hubo dos jugadas, dos planchas parecidas a las de Blanco en la Bombonera, que fueron amarillas para Palavecino y Pata Castro. Después, hay una mano de Breitenbruch que para mí era penal.
Pero Carreras se guardó todo para el final y le dio dos grandes alegrías a River desde el VAR. Veremos si hoy tuitea algo D’Onofrio porque, reitero, en Mar del Plata volvió el amor entre River y el VAR.





