Santiago Beltrán (7,5): Una actuación casi consagratoria del juvenil arquero de River que sigue estando a la altura de las circunstancias y de la responsabilidad de reemplazar a Armani. Respondió de forma muy segura ante un puñado de ocasiones peligrosas y logró mantener la valla en cero nuevamente.
Gonzalo Montiel (6,5): A tono con sus dos primeros partidos de la temporada, exponiendo un mejor estado físico y aportando un ida y vuelta realmente importante. No pasó grandes sobresaltos en defensa y se mostró como una alternativa en ataque.
Lucas Martínez Quarta (7,5): Continúa ofreciendo una versión netamente mejorada con respecto a la de la temporada anterior. Muy firme y efectivo en el uno contra uno, tanto por abajo como por arriba. También atinado para salir a cortar y para ser salida clara.
Paulo Díaz (8): Buen primer tiempo del chileno, que volvió a ser tenido en cuenta por el cuerpo técnico. Allí se mostró muy sobrio en los duelos individuales y también en las lecturas de las acciones. Se le complicó un poco en la recta final con el ingreso de Duarte, pero protagonizó cortes determinantes.
Lautaro Rivero (7): Tuvo que desempeñarse en una posición poco habitual para él y con la responsabilidad de contener a Di María y cumplió con creces. Más allá de recurir al juego brusco en algunas acciones, se mostró firme y sólido. Inclusive, hasta logró proyectarse con criterio.
Fausto Vera (7): Mejoró considerablemente con respecto a partidos anteriores, conservando el entendimiento con Aníbal Moreno y el compromiso en la marca y agregando a su juego el atrevimiento para desprenderse y aproximarse al área rival por sorpresa.
Aníbal Moreno (7): Una vez más, el mediocampista central que llegó en este mercado de pases fue el encargado de manejar los hilos de la medular, exponiendo criterio e inteligencia para anticiparse a las acciones y ubicarse correctamente. Bien con la pelota.
Tomás Galván (6): El volante de River ofreció un despliegue realmente interesante, colaborando con la recuperación y moviéndose por todo el ancho del campo con la misión de hacerse con la pelota y lastimar en la generación. Esta vez no se asoció tan nítidamente con Quintero y se fue diluyendo.
Juan Fernando Quintero (6): Su compromiso con la generación de juego y su participación en la creación fueron permanentes, aunque no así la efectividad de sus intervenciones. Alternó maniobras plagadas de lucidez con culminaciones erráticas.
Sebastián Driussi (3): Más allá del buen recurso en el gol anulado, se arrastró por la cancha durante los 45 minutos que duró su estadía, evidenciando un estado físico tan adverso como alarmante. Equivocó decisiones y ejecuciones y fue neutralizado muy fácilmente por la defensa rival.
Facundo Colidio (5): Buen tramo inicial de partido pese a las limitaciones propias de sus largos períodos ubicándose muy pegado a la banda. En ese primer tiempo, inquietó con su verticalidad. Se fue apagando de manera progresiva y contundente en la etapa complementaria.
Ingresaron:
Maximiliano Salas (5): Entró para el segundo tiempo y se vio algo condicionado por la merma en el rendimiento colectivo de River. Peleó más de lo que pudo jugar y llevó algo de peligro.
Marcos Acuña (5): Pisó el campo en un momento delicado y porque Rivero estaba caminando sobre la cornisa. Sufrió con Duarte y no pudo aportar en ataque.
Giuliano Galoppo (5): Su misión fue darle algo de alivio a la mitad de la cancha y terminó colaborando, más desde la presencia que desde la influencia. No logró ser importante en ofensiva.
Santiago Lencina (4,5): Con él, Gallardo buscó darle aire ante las caídas de Quintero y Galván. De todas maneras, el joven volante ofensivo no pudo tener demasiado contacto con la pelota.
Ian Subiabre (-): Entró en la agonía del espectáculo para darle algo de frescura al ataque de River. Sacrificado y voluntarioso, pero con poco peso específico en los últimos metros.
