Ni siquiera un Mundial alcanza para ponerle pausa al mundo Boca. Tanto desde como por fuera. Porque mientras el plantel atraviesa los primeros días de la pretemporada bajo el mando de Rodolfo Arruabarrena y la dirigencia trabaja en el mercado de pases, lejos de las canchas también comenzaron a moverse las piezas de cara al futuro político del club. Y quien dio el primer paso fuerte fue nada menos que Andrés Ibarra.
En las últimas horas, ex candidato opositor confirmó que tiene decidido volver a competir por la presidencia en las elecciones de 2027, con el objetivo de buscar revancha tras la derrota sufrida frente a Juan Román Riquelme en los comicios de 2023. “Soy hincha de Boca de toda la vida, socio vitalicio y además tuve el honor de haber sido gerente general del club. Haber sido candidato a presidente fue algo que me honró y me gustaría que se cumpliera“, aseguró durante una entrevista con Olé.
Lejos de alejarse de la vida política del club tras aquella elección, Ibarra sostuvo que continuó trabajando con la misma meta. “Seguimos trabajando con esa aspiración de darle lo mejor a Boca. Sería muy lindo volver a ponerlo allá arriba, en esa vara histórica que supo tener. Boca lleva tres años sin ser campeón porque no hay profesionalismo y no se maneja adecuadamente“, afirmó.
Los cambios para 2027
A diferencia de otros dirigentes que suelen atribuir los resultados exclusivamente al contexto, Ibarra reconoció errores propios durante el proceso de elecciones que terminó consagrando a Riquelme. “Creo que la campaña no fue buena, cometimos muchos errores y tampoco yo tenía un nivel de conocimiento adecuado. Estamos trabajando para que el socio sepa cómo soy y qué ideas tengo para Boca”, admitió.
Entre los puntos que identificó como fallas, mencionó: “Fuimos poco al Interior y tendríamos que haber ido mucho más. Hay miles de hinchas que quieren ir a la cancha y no pueden. Uno tiene que estar cerca de esa gente”. Además, volvió a referirse al conflicto judicial que rodeó las elecciones y aseguró que terminó perjudicando electoralmente a su espacio. “Ese clima nos jugó en contra. La gente pensó que nosotros no queríamos votar y era exactamente al revés“, sostuvo.

Andrés Ibarrá se presentará en las elecciones presidenciales de Boca en 2027.
La Bombonera, eje central de su proyecto
Si hubo una bandera que identificó la campaña de Ibarra en 2023 fue la propuesta de construir un nuevo estadio, postura que sigue manteniendo como proyecto. “Quedó demostrado que Boca necesita ampliar la capacidad de su estadio o hacer uno nuevo. Es una necesidad imperiosa para un club con cerca de 300.000 socios”, señaló.
Para justificarlo, apuntó directamente a la pérdida de socios adherentes durante los últimos años. “El club no cuida al socio. Hay gente que lleva diez años siendo adherente y nunca puede ir a la cancha. Ese es uno de los motivos por los cuales Boca perdió más de 50.000 adherentes en el último tiempo”, afirmó.
Por eso, su propuesta continúa siendo la construcción de un nuevo estadio. “Nuestro proyecto es extraordinario. Queremos construir una cancha para 105 mil personas en terrenos que Boca ya tiene. Eso le daría otra posibilidad al club desde todo punto de vista, especialmente en beneficio del socio”, explicó.
Sin embargo, aclaró que no impondría la decisión de manera unilateral si llegara a ganar las elecciones. “Será el socio quien decida. Hoy existen herramientas para que pueda votar y elegir la solución que considere mejor“, aseguró, dejando abierta la posibilidad de realizar una consulta o plebiscito.

Ibarra aspira a constuir u nuevo estadio que reemplace a La Bombonera.
Palermo, Guillermo y un manager para el fútbol
En materia deportiva, Ibarra también dejó algunas definiciones sobre cómo imagina el futuro futbolístico de Boca. Su idea principal pasa por incorporar una estructura profesional encabezada por un manager y luego “traería al mejor director deportivo posible“, afirmó.
Y al momento de hablar de entrenadores, reaparecieron dos apellidos históricos para el mundo xeneize. “Martín Palermo es una persona extraordinaria. Y Guillermo también es una persona de primera y un brillante profesional. En 2023 Yo ya le había dado la palabra a Martín, pero Guillermo es un enamorado de la dirección técnica y de estar en el día a día de la cancha”, explicó.
Además, planteó la necesidad de modernizar el área de captación y análisis de jugadores. “Hoy los clubes tienen que manejarse de manera profesional. El Manchester City tiene departamentos de inteligencia de datos que analizan jugadores de todo el mundo. Boca necesita aggiornarse tecnológicamente“, sostuvo.
Por último, se refirió al regreso de Arruabarrena como entrenador y evitó polemizar. “Es un tipo muy querible y un profesional serio. Le deseo lo mejor porque si a él le va bien, a Boca también“, afirmó. Aunque dejó una última reflexión sobre el contexto que encontrará el nuevo ciclo. “El problema no es de los entrenadores. El problema es de la dirigencia y de la forma de conducción“, concluyó.







