Es una jornada totalmente de tristeza. El fútbol argentino llora a Antonio Rattín, uno de los mejores futbolistas que tuvo nuestro país entre las décadas del ’50 y ’70, donde brilló con la camiseta de Boca y también la de la Selección Argentina.
Oriundo de la ciudad de Tigre, falleció este sábado 11 de julio a los 89 años, y su partida generó una enorme consternación en todas las generaciones boquenses, ya que el Rata, como era apodado, trascendió lo deportivo debido a su fuerte carácter y el gran vínculo que tenía con La Bombonera.
A lo largo de su carrera, la cual comenzó el 9 de septiembre de 1956 en un Superclásico donde le tocó marcar a Ángel Labruna, disputó 382 partidos, marcó 28 goles, ganó seis títulos nacionales y también fue subcampeón de la Copa Libertadores, en 1963.
Luego de retirarse en 1970, a los 33 años, Rattín fue homenajeado en Brandsen 805 con un partido entre Boca y diferentes glorias del continente americano, y no cortó el vínculo con el club de su vida: lo dirigió en 1980, aunque no logró títulos, y 35 años después, en 2015, la institución lo inmortalizó con una estatua que se encuentra en el Museo de la Pasión Boquense.

Antonio Rattín, gloria del Xeneize. (Foto: Boca Juniors)
El pedido que hizo Antonio Rattín antes de fallecer
Temperamental de toda la vida, durante los últimos días que estuvo en este plano, Antonio Rattín hizo una sola solicitud: el día que fallezca, no debe haber velatorio. No quería que nadie lo llorara por estar dentro de un ataúd. Y sus familiares y allegados cumplirán con el deseo.
Su histórica expulsión ante Inglaterra
A nivel clubes, Antonio Rattín solamente lució la camiseta de Boca. La otra que se puso durante su carrera fue la albiceleste de la Selección Argentina, con la que formó parte de las citas mundialistas en 1962 y 1966. Y en el que ganó Inglaterra, que hizo de anfitrión, fue el capitán.
En los 10 años que jugó para su nación, el Rata tuvo el episodio más recordado de su carrera. Fue en Inglaterra, justamente ante el local: el árbitro Rudolf Kreitlein lo expulsó, pero ante las protestas del equipo argentino -que no entendía los motivos de la expulsión y pedía un traductor- el partido estuvo detenido alrededor de diez minutos, hasta que Rattín abandonó el campo, no sin antes apretar con fuerza y desprecio el banderín de córner con el emblema inglés.
La mejor forma de recordar a Rattin, es escuchar como él mismo cuenta la famosa anécdota de la alfombra y la bandera Británica en el Mundial del 66.
— MARRA XENEIZE (@Marraxeneize) July 11, 2026
Q.E.P.D ÍDOLO. pic.twitter.com/ddjYr0i7oY
La polémica se agravaría minutos más tarde, ya que a modo de protesta se quedó sentado durante un tiempo prolongado en la alfombra roja destinada a la Reina Isabel II. Fue a partir de este incidente que la FIFA implementó el uso de las tarjetas amarillas y rojas por parte de los árbitros.





